• 40 radioemisoras y canales de TV en concesión con fines religiosos

El poder divino -o no- que permite a las iglesias concentrar cada vez más frecuencias de radio y TV

Por Fabiola Pomareda García*. En Costa Rica existen 40 radioemisoras y canales de televisión religiosos, que representan el 21,86% del total de frecuencias que ocupan el espectro radioeléctrico.

40 radioemisoras y canales de TV en concesión con fines religiosos

Si uno se pone a mover el dial de la radio, encuentra una amplia gama de emisoras católicas y evangélicas y es de esta forma que puede llegar a escuchar cosas como estas:

“Oramos también por Chase Salazar, por su liberación de ese desvío mental que tiene sobre su orientación sexual, Padre, te pedimos salvación para esta persona, la ponemos ante ti en el nombre de Jesús”.

“Con esta gente no podemos batallar más, ya se ha hecho todo; incluso eran de nosotros, salieron de nosotros, se rebelaron contra la palabra de Dios y ya no quieren entender. Definitivamente gente, no los reciban en las casas, no los reciban, y quien los recibe, de sus obras malas participa”.

En Costa Rica existen 40 radioemisoras y canales de televisión concesionados a una instancia o asociación con fines religiosos, que representan el 21,86% del total de frecuencias que ocupan el espectro radioeléctrico. Se trata de 13 radios en AM, 9 en FM y 18 canales de televisión.

Como estas iglesias tienen tanto poder económico son capaces de concentrar muchas frecuencias, por lo que muchos medios locales han desaparecido para dar paso a estas radios y canales, alimentando la tendencia hacia la concentración del discurso en manos de grupos de poder religioso. Por ejemplo, cada vez hay más radioemisoras evangélicas y nadie está regulando las compras y traspasos de estas frecuencias.

La Iglesia Católica es la máxima concentradora de frecuencias en AM en el país, según los datos del Primer Informe del Estado de la Libertad de Expresión en Costa Rica 2017. Está presente en la radio mediante la Red de Radios Católicas, que se alberga en la Conferencia Episcopal. En AM la Iglesia Católica tiene ocho frecuencias y en FM tres. En televisión tiene tres canales y dos repetidoras.

Las iglesias cristianas tienen presencia en radio con 6 emisoras en FM y 5 en AM. En la televisión están presentes mediante la red Enlace TV, que opera tres canales, 4 repetidoras y un canal en televisión digital. Otras televisoras cristianas son canal 31 (y su repetidora canal 55) de la Asociación Cultural Cristo Visión, y los canales 45 y 50 del Movimiento Misionero Mundial Costa Rica, según el informe, elaborado por el Programa Libertad de Expresión, Derecho a la Información y Opinión Pública (PROLEDI), de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Conversamos con Sebastián Fournier Artavia, académico de la Escuela de Ciencias Sociales de la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y uno de los co-autores del capítulo sobre concentración, de dicho informe.

“La concentración de medios siempre es mala en cualquier mano, sea pública, privada, religiosa, de cualquier tipo; porque la democracia lo que necesita es el debate de muchas voces distintas, hablando de diferentes temas y colocando diferentes discusiones. En el momento en que todas las voces pertenecen a un único sector o a unos pocos sectores, cada vez estamos expuestos a menos discusiones  y la democracia se vuelve una falacia en la práctica, porque no recibimos la información adecuada para tomar decisiones en forma democrática”, argumentó Fournier.

“En el tema religioso es preocupante la concentración porque esto acompaña la colocación de discursos y cuando éstos se enfocan en la instigación al odio o contrarios a los derechos humanos, esa concentración de frecuencias permite que ese mensaje llegue muy lejos y que mucha gente piense que esa es la única salida para un país democrático”, aseveró.

Falta de regulación en el traspaso de frecuencias sigue siendo la constante

En cuanto a frecuencias de radio, la Iglesia Católica tiene Radio Fides, que tiene cobertura nacional, y a Radio Sinaí, que tiene emisoras con mucha cobertura regional. Las que sí tienen cobertura hasta en el último rincón del país son las emisoras evangélicas, especialmente Faro del Caribe y las de Visión de Multitudes.

Fournier confirmó la manera acelerada en que han aumentado el número de medios de comunicación en manos de estas iglesias.

“En diciembre de 2017 la frecuencia 91.1 FM, que era comercial, paso a ser religiosa y nadie está regulando esta compra de frecuencias. En el caso de la 98.3 FM hay una carta oficial en el Registro Público, donde el actual dueño de la Radio Estéreo Visión, que es un pastor, dice literalmente: 'Señores de la Oficina de Control de Radio, les informamos que por gracia de Dios, a partir de este mes estamos alquilando la frecuencia 98.3.' y descaradamente aceptan que están alquilando una frecuencia. Eso fue hace como 20 años y Control de Radio no ha hecho nada al respecto”, contó el comunicador.

“Como las iglesias evangélicas tienen tanto poder económico, son capaces de concentrar muchas frecuencias y muchos medios locales han ido cayendo en manos de estas iglesias. Por ejemplo, la 98.3 surge de una frecuencia que antes era Radio Alajuela y ahora se convirtió en Estéreo Visión. Entonces, una emisora local de Alajuela, muere en manos de esta concentración mediática”, denunció.

“La 91.1 FM ahora es la radioemisora de corte religioso juvenil Impact FM 911. Pertenecía a Marco Alfaro, y ahora por algún mecanismo que todavía no entendemos -y que la Superintendencia de Telecomunicaciones, SUTEL y el Ministerio de Ciencia y Tecnología MICITT nunca controlan-, terminó en manos evangélicas. No sabemos qué negocios económicos habrán privado en la transferencia de un grupo a otro”, dijo Fournier.

“También está el caso de Televisora de Golfito, canales 32 y 41. Esa frecuencia fue comprada por Enlace TV, que es además la máxima transnacional cristiana del mundo y subsidiaria de Trinity Broadcasting Network, TBN. Es tan potente que usted va a Perú y pone una antena en el centro de Lima y recibe el canal de Enlace que se emite desde Costa Rica. Entonces, cada vez más las voces locales son opacadas por grandes medios de comunicación, que compran frecuencias a mansalva y nadie en el Gobierno hace absolutamente nada para detener esta concentración mediática en pocas manos”, repudió.

El impacto de la concentración

La concentración de frecuencias en manos de la Iglesia Católica y la forma en que se han manejado en ciertos momentos de la historia también ha generado fuertes impactos en el derecho a la comunicación de la población costarricense, explicó Sebastián Fournier Artavia.

“Han habido al menos tres emisoras gestionadas desde la Iglesia Católica, que en algún momento han llegado a tener un alto nivel de participación de parte de la ciudadanía: Radio Chorotega, Radio Sinaí y el más reciente, Radio Santa Clara. Fueron cerradas por la Iglesia cuando su incidencia política era lo suficiente como para molestar a los grupos de poder”, explicó.

“Ese caso lo vivimos en Radio Santa Clara hace poco, una emisora que fue clave en las luchas campesinas de los últimos 30 años, con programas como Abriendo el Surco, Premio Nacional de Cultura y que durante años ha promovido que la voz de los campesinos saliera en los medios de comunicación. El año pasado el obispo de Alajuela decidió convertirla, ya no en una radio participativa sino totalmente evangelística”, indicó Fournier.

Y agregó: “Y el impacto de esas decisiones y de que ya no existan este tipo de iniciativas se puede ver fuertemente en la Zona Norte. Esta zona siempre había tenido un voto muy consciente, abocado a las luchas sociales, a favor de los derechos humanos, donde por ejemplo triunfó el “No al TLC”. Y en cambio hoy la Zona Norte es uno de los lugares donde hubo más votos para grupos radicales con discurso de odio, como lo es el Partido Restauración Nacional”.

Radios y canales de televisión que acarrean gente a las iglesias

Para Fournier, claramente se ha ido construyendo un discurso desde estos medios de comunicación, que han ayudado a ganar muchos adeptos a las iglesias evangélicas y a que se concentren grandes masas en las iglesias. Y en las iglesias sí se ha instigado al odio, discriminando a ciertos grupos sociales.

“Especialmente Enlace TV está adscrita a un movimiento que se llama Consejo Internacional de Apóstoles, que es un grupo que tiene en su misión y visión traer el reino de los cielos al mundo terrenal. Eso implica tomar el poder político de los países e imponerles la visión de religión que ellos tienen del mundo. Así lo establecen claramente. Este grupo está fuertemente vinculado al origen de Enlace TV en Costa Rica desde los ochentas. Su visión es esparcir este mensaje en el país y llegar a un punto donde ese mensaje sea lo suficientemente fuerte como para colocar a un presidente en un país como el nuestro”, afirmó Fournier.

“Entonces los medios han logrado llevar un mensaje básico al gran público, creando una comunidad que luego recibe el mensaje del odio desde los púlpitos. Es muy preocupante lo que está pasando. No todas las iglesias evangélicas lo han hecho; pero sí algunas denominaciones y especialmente esta de la nueva reforma apostólica, que ya tiene efectos bastante nefastos en Brasil, Estados Unidos y en otras partes del mundo, donde cada vez hay más violencia por parte de grupos que manejan discursos de odio y discriminación por etnia y por raza”, comentó.

(* pomaredafabiola@gmail.com), (Enlace a original: http://bit.ly/2CSUqqA)