La sequía de 2014 dejó cuantiosas pérdidas al sector agrícola y ganadero.

El presidente de la institución, Alexander Solís, dijo que se ha creado una reserva de 4.000 millones de colones (unos 6,5 millones de dólares) para financiar un plan de contingencia. Por su parte, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) ha hecho una reserva de 5.200 millones (8,5 millones de dólares) para atenuar el impacto del fenómeno en el sector agropecuario.

La dureza del Fenómeno El Niño Oscilación Sur (ENOS) hace prever fuertes sequías en el Pacífico y la zona central del país e inundaciones en El Caribe durante el primer semestre de 2019, que seguramente generarían situaciones de emergencia, aseguró Solís.

El funcionario explicó que desde finales del año pasado se activaron los comités municipales de emergencia para iniciar los trabajos de monitoreo en las áreas prioritarias: abastecimiento de agua para consumo humano, atención de la salud y apoyo al sector agropecuario.

Desde noviembre anterior se observan en el país cambios climáticos significativos, con un patrón muy seco en todo el territorio pero con mayor impacto en el Caribe y la Zona Norte, dado que en estos meses esas regiones suelen ser lluviosas. Ante esto, las diferentes instituciones empezaron a ejecutar planes para enfrentar los futuros problemas.

Además del fondo de emergencia, el MAG realiza capacitaciones a productores para que se adapten a las condiciones secas, a la vez que levanta información socioeconómica para determinar las áreas más vulnerables.

“Gracias a la experiencia adquirida por la emergencia del 2014-2015, las instituciones cuentan con herramientas para prepararse y afrontar esta crisis mediante estrategias de atención para garantizar abastecimiento de agua potable, brindar el servicio regular de electricidad, tener una continua vigilancia epidemiológica de las enfermedades, un buen control de incendios forestales y dar asesoría a agricultores y ganaderos, así como al sector pesquero, entre otras”, señala un comunicado oficial.