¿Volverán los sindicatos a la mesa de negociaciones?
¿Volverán los sindicatos a la mesa de negociaciones?

El viernes, las partes coincidieron en un documento redactado con la mediación de la iglesia católica, el cual suponía el levantamiento de la huelga este lunes. No obstante, la aprobación final dependía de asambleas generales en las organizaciones participantes del movimiento.

El domingo, las bases de los sindicatos magisteriales (APSE, ANDE y SEC), así como la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), rechazaron el acuerdo.

La Unión Nacional de Empleados de la Caja (UNDECA) anunció que aun no ha terminado de efectuar la consulta a sus bases y, por su parte, la Confederación Rerum Novarum ratificó el borrador de acuerdo.

El secretario general de ANEP, Albino Vargas, dijo a la prensa que este lunes también rechazaron el documento otra serie de sindicatos, entre ellos los de Recope, Japdeva, el Poder Judicial, de profesionales médicos, profesionales de enfermería, entre otros.

“La huelga sigue a todo lo ancho y largo del país”, afirmó Vargas, quien no obstante aseguró que la ANEP y otros sindicatos mantendrán su participación en la mesa de negociaciones con el gobierno, en busca de un acuerdo que satisfaga a los trabajadores.

Por su parte, el gobierno anunció que dará a los sindicatos una semana más de tiempo para que decidan si aceptan o no el documento que había sido consensuado, lo que significa un impasse que podría actuar en contra del movimiento, si se mantiene la tendencia a la reincorporación de los empleados de varias instituciones a sus puestos de trabajo. 

Aunque los dirigentes de ANEP y gremios magisteriales afirman que el rechazo fue una decisión democrática de las bases, la ministra de Justicia, Marcia González -una de las negociadoras por parte del gobierno- aseguró tener informes de que fueron los mismos dirigentes que negociaron los acuerdos los que llegaron a boicotearlos en las asambleas de sus sindicatos.

"Este acuerdo fue construido por ambas partes, es un tema de credibilidad venir a decir después de más de 100 horas que es un documento planteado por el Gobierno, simplemente no es de recibo porque es mentirle a los costarricenses”, expresó la ministra.

“También nos preocupa que algunos de estos líderes sindicales que estuvieron con nosotros hasta la madrugada, los mismos que han ido a sus bases a boicotear el acuerdo, eso no se vale en una democracia”, señaló.

 

La pega

 

El documento que iba a ser firmado el domingo contenía una serie de compromisos de ambas partes. El primero de dichos compromisos consistía en entablar a partir de este lunes una mesa de negociaciones sobre el contenido del proyecto de reforma fiscal, con el fin de introducirle algunas de las propuestas que formulan los sindicatos.

El gobierno se comprometía a negociar con las fracciones legislativas que el proyecto fuera a consulta ante la Sala Constitucional, el Tribunal Supremo de Elecciones e instituciones autónomas, antes de continuar su tramitación, periodo en el cual se avanzaría en la negociación de aspectos puntuales.

También se comprometía a no tomar represalias y a permitir la reposición del tiempo no laborado mediante un plan que sería elaborado entre los sindicatos y la jerarquía de cada institución, en el tanto la huelga se levantara a partir de este lunes.

Los compromisos parecieron satisfactorios para la mayoría de los dirigentes sindicales que participaron en las negociaciones, pero la fuerte presión que sintieron en las bases, que insinuaban una traición al movimiento, los hizo cambiar de posición, según fuentes cercanas al sector.

Lo que los huelguistas demandan es que el gobierno retire el proyecto de reforma fiscal y que se siente a elaborar uno nuevo con los sindicatos, una opción que parece no ser viable para el gobierno, sometido a su vez a las intensas presiones del déficit fiscal y la descalificación del país como sujeto de crédito ante los organismos internacionales.

 

¿Ahora qué?

 

Ante este panorama, la situación vuelve a ser altamente incierta. Ninguna de las partes ha dicho que no vaya a volver a la mesa de negociaciones, pero tampoco se ha dado pasos para definir día y hora de un próximo encuentro.

Tampoco es seguro que continúe la labor mediadora de la iglesia católica que, según algunos trascendidos, estaría considerando desistir del esfuerzo.

El gobierno, por su parte, ha confirmado que una vez que las declaratorias de ilegalidad de la huelga queden en firme, se procederá al rebajo de los días no laborados al personal de la administración pública.

Así lo señaló categóricamente el ministro de Trabajo, Steven Núñez, en una entrevista este lunes con el medio radial “Nuestra Voz”, de radio Monumental.

La pregunta resulta inevitable: ¿tienen conciencia los trabajadores que participan en la huelga sobre este punto? Si no es así, ¿se sostendrá el movimiento indefinidamente cuando los trabajadores de base comprendan que han dejado de ganar el salario de casi un mes?

Mientras tanto, el proyecto de reforma tributaria sigue su trámite en la Asamblea Legislativa. De no llegarse a un acuerdo a muy corto plazo, la aprobación será inminente y los sindicatos habrán perdido la oportunidad, ganada con la huelga, de que al menos algunas de sus propuestas sean incorporadas al texto.