De acuerdo con datos de la Caja Costarricense del Seguro Social, CCSS, en el 2011 fallecieron 84 personas víctimas de cáncer de piel y, actualmente, uno de cada cinco nuevos diagnósticos corresponde a este mal.

Aunque solo el 4% de los cánceres de piel son melanomas, este tipo es el responsable del 48% del total de muertes por cáncer cutáneo en el país, según se desprende de los datos del Registro Nacional de Tumores, analizados por la CCSS.

Según Tatiana Ramírez, Dermatóloga del Hospital Metropolitano, “el melanoma es el tercer tipo de cáncer de piel más común y es el más peligroso. Aproximadamente, entre el 65% y el 90% es provocado por la exposición a la luz ultravioleta (UV)”.

La especialista agrega que la exposición al sol es necesaria y aporta algunos beneficios, como la síntesis de vitamina D, la producción de calor y la destrucción de agentes que causan enfermedades. También funciona como ayuda terapéutica en ciertos padecimientos.

“Sin embargo, estar expuesto a los rayos solares prolongadamente y sin cuidarse, trae consecuencias indeseables, porque el sol fomenta el envejecimiento de la piel, las fotoalergias, las mutaciones genéticas, las cataratas, las manchas, las enfermedades por fotosensibilidad, y por supuesto, el cáncer de piel, entre otros”, menciona Ramírez.

Las personas con piel clara, ojos azules o verdes, cabello rubio o pelirrojo, con edades entre los 50 y 60 años, fumadores, con antecedentes familiares o personales de cáncer de piel o que deben estar expuestos al sol por el tipo de trabajo que realizan, o por actividades recreativas, corren mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.

“Si tienen lunares atípicos y en mucha cantidad (más de 50), o bien, han sido tratados o quemados previamente, que se ulceran o reaparecen, deben prestar mayor atención”, recalca la dermatóloga.

De acuerdo con Ramírez, también son factores de riesgo los antecedentes de quemaduras de sol intensas y con ampollas, especialmente durante la infancia, los bronceados en camas solares, la piel que fácilmente se quema, enrojece, tiene pecas o que se siente adolorida bajo el sol.

“Una guía general para detectar los signos sugestivos de cáncer de piel, es la regla ABCDE que hace énfasis en  los cambios que se deben observar en una lesión de la piel. Estos son Asimetría, Bordes irregulares, Color no homogéneo o más de dos colores o tonos, Diámetro mayor o igual a seis milímetros, y Evolución a lo largo del tiempo”, recomienda la especialista.

Bloqueadores solares tienen gran impacto en la prevención

“Diferentes estudios han demostrado que el uso de protectores solares en los primeros 20 años de vida reduce aproximadamente en un 8% el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Esto porque del 50% al 80% de los rayos UV llega a la piel antes de los 18 años”, comenta Ramírez.

De acuerdo con la dermatóloga, el mejor bloqueador solar es el que brinda protección contra UVA y UVB, tiene factor de protección (FPS) 30 o más, debe ser libre de grasa, tipo gel, para las pieles grasas o mixtas y cremoso para las pieles secas y deshidratadas. Preferiblemente que sea a prueba de agua o resistente a climas húmedos, lluviosos, y a mucha sudoración.

Cuidados para prevenir el cáncer de piel

- Protegerse de la radiación ultravioleta durante todo el año.

- Tomar en cuenta si los rayos se reflejan desde superficies como el agua, cemento, arena y ventanas.

- Evitar la exposición solar entre las 9 am y 3 pm, ya que son los rayos más intensos y directos.

- Usar ropa para proteger la piel expuesta, como prendas negras u oscuras, siempre secas.

- Usar un sombrero de ala ancha sin huecos para cubrirse la cara, la cabeza, las orejas y el cuello.

- Usar lentes de sol que envuelvan el rostro y que bloqueen el 100% de los rayos UVA y UVB.

- Aplicar el bloqueador con FPS 30 o más y para rayos UVA y UVB, al menos tres veces al día.

- Evitar el bronceado en cámaras para ese uso.

- Utilizar cremas hidratantes, acompañadas de una adecuada alimentación, suficiente agua y un estilo de vida saludable.