Embalse del ICE Sandillal, en Guanacaste. Foto: Cortesía Aya

Con un acto protocolario, se dio inicio a la construcción de un acueducto, que transportará agua del embalse de Sandillal hasta la ciudad de Cañas y la comunidad de Bebedero, en Guanacaste, con el fin de que sus pobladores puedan consumir agua sin arsénico aproximadamente dentro de un año y medio.


Según informó el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (Aya), funcionarios del Gobierno de Costa Rica colocaron esta tarde el primer tubo del “Proyecto de suministro de Agua Potable para Cañas-Bebedero”, que beneficiará a 26.591 personas de Cañas, Palmira, San Miguel, Bebedero y Porozal.


La construcción será posible por una donación del Gobierno de China por un monto de 9.736 millones de colones y la empresa constructora será China Urban Construction Research Institute (CUCD).


Se construirán obras de captación del Embalse de Sandillal, del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), una planta potabilizadora, una estación de bombeo, tuberías de impulsión y conducción de la planta a los tanques y hacia la comunidad de Bebedero, y sus respectivas interconexiones.


Comunidades afectadas por la contaminación


La intervención estatel para que las personas de las comunidades afectadas no sigan expuestas al arsénico implica un sistema seguro de abastecimiento de  agua potable para consumo, para preparar alimentos y para regar cultivos alimentarios.


De acuerdo con un informe de la Defensoría de los Habitantes de 2014, cuando las personas están expuestas a bajas dosis de arsénico en forma crónica con el agua de consumo se puede presentar hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE), una enfermedad que se caracteriza por ciertas lesiones en la piel y alteraciones  sistémicas cancerosas y no cancerosas. Además, los niños expuestos durante el período prenatal  y posnatal, pueden presentar un desarrollo cognitivo inferior. 

Antecedentes:

  • El Aya realiza estudios desde el 2009 sobre la calidad del agua en la zona entre Cañas y Bagaces, en Guanacaste.
  • Los estudios han reportado cantidades de arsénico en el agua superiores a la norma de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10 microgramos por litro en comunidades de Guanacaste.
  • Durante al menos dos años, el Aya, el Ministerio de Salud y el ICE sabían que había agua para consumo humano contaminada con arsénico, pero ocultaron la información a la prensa y a la población, según un informe de la Defensoría de los Habitantes de 2017, del cual se tiene copia.
  • En junio de 2013 la Sala Constitucional ordenó al Aya y al Ministerio de Salud solucionar este problema. La Sala falló a favor del Recurso de Amparo (Expediente 13-004193-0007-CO) interpuesto por un  grupo amplio de comunidades guanacastecas y de la zona norte del país, que alegaron  abastecimiento de agua para consumo humano contaminada con arsénico y falta de solución real a dicho  problema a pesar de la amenaza de daño a la salud de los habitantes de dichas comunidades.
  • Entre el 2011 y el 2015 el Aya instaló plantas removedoras de arsénico en las ASADAS de Montenegro, Agua Caliente y Falconiana de Bagaces.