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Ciudad del Vaticano, Santa Sede | AFP | jueves 09/05/2019 - 05:32 UTC-6 | 303 palabras

 

Todas las diócesis del mundo deberán tener un sistema que sea accesible al público para presentar informes sobre las denuncias de potenciales casos de abusos sexuales, los cuales serán examinados en un plazo de 90 días, aunque "el secreto confesional sigue siendo absoluto e inviolable".

En el nuevo "Motu Proprio" de Francisco indica que "los crímenes de abuso sexual ofenden a Nuestro Señor, causan daños físicos, psicológicos y espirituales a las víctimas y dañan a la comunidad de los fieles", y menciona la responsabilidad especial del clero en la prevención de estos crímenes.

En el documento se establecen nuevas normas de procedimiento para combatir los abusos sexuales y asegurar que los obispos y los superiores religiosos rindan cuenta de su trabajo. "Es una normativa universal, que se aplica a toda la Iglesia Católica", enfatiza.

Otra novedad es la obligación de todos los clérigos, religiosos y religiosas, de "informar con prontitud" a la autoridad eclesiástica de todas las denuncias de abusos de las que tengan conocimiento, así como de las omisiones y encubrimiento en la gestión de los casos de abusos.

El Vaticano explica que si hasta ahora esta obligación se refería, en cierto sentido, sólo a la conciencia individual, a partir de ahora se convierte en un precepto legal universalmente establecido.

Las normas nuevas prevén que las conferencias episcopales y las diócesis puedan preparar listas de personas cualificadas dispuestas a colaborar, pero la responsabilidad última de las investigaciones recae en el Metropolitano.

El Vaticano señala que con este nuevo instrumento jurídico que quería Francisco, la Iglesia Católica da un paso nuevo e incisivo en la prevención y lucha contra los abusos que pone el énfasis en acciones concretas.

 

No a la servidumbre

Por otra parte, el Papa instó a las monjas de todo el mundo a negarse a someterse a abusos de poder por parte del clero al insistir en que optar por una vida de servicio no las convierte en esclavas. 

"Soy consciente de los problemas, no solo del abuso sexual de las monjas, sino también del abuso de poder", afirmó el pontífice argentino al recibir en el Vaticano a unas 800 monjas superiores.

"Por favor, servicio sí, ¡la servidumbre no!", dijo. 

En los últimos meses, la Iglesia católica se ha visto sacudida por investigaciones periodísticas sobre la esclavitud de las monjas y hasta su explotación sexual.

La Iglesia cuenta con cerca de 700.000 monjas en todo el mundo. 

"¡No te has convertido en una religiosa para ser la sirvienta de un clérigo!", insistió el pontífice, quien pidió un esfuerzo mutuo para acabar con esa cultura, en particular a las superiores.

"Si quieres hacer de criada, hazlo con los enfermos. En ese caso sí es un servicio", agregó.