En un acto simbólico en el  Parque Central de  San Ramón, la mañana de este viernes, el Presidente Luis Guillermo Solís, la presidenta de AYA, Yamileth Astorga Espeleta, y autoridades municipales de San Ramón y Palmares, entregaron de manera oficial el acueducto a las comunidades.

 “Esta Administración está comprometida y trabaja para dotar a las comunidades de infraestructura hídrica que impacte las condiciones de vida de los habitantes, con el fin de garantizar calidad, cantidad y continuidad del servicio”, destacó Solís.

El nuevo acueducto tiene una planta potabilizadora con capacidad para tratar el caudal de 150 litros por segundo. Además, un laboratorio, almacenes, floculadores, sedimentadoras, filtros rápidos y válvulas de salida e ingreso de agua.

“El acueducto de San Ramón y Palmares es una obra importante en la Región de Occidente, me siento muy complacida de entregarla a las comunidades que desde hace varios meses están padeciendo el racionamiento de agua por la disminución de las lluvias y la insuficiente infraestructura”, dijo Astorga, del AYA.

La funcionaria agregó que desde el año pasado se realizan encuentros con representantes de la comunidad y de instituciones “para ver aspectos de la protección del recurso hídrico, se presentó el estudio en la cuenca del Río Barranca y el proyecto de acueducto, que son una clara señal de la apertura del AYA y su disposición al diálogo.

“Esté momento es la evidencia de nuestro compromiso con la protección de la cuenca hidrográfica.  Hoy estamos aquí, entregando esta obra pública, que es parte del desarrollo pujante de estos cantones”, afirmó.

La obra realizada por AYA, con un costo de ¢3.463 millones, con que se garantiza la calidad, caudal y continuidad del servicio de abastecimiento de agua potable para ambos cantones beneficia en San Ramón a una 45.800 personas, en La Paz a 3.370 abonados y en Palmares a alrededor de 26.300 habitantes, para un total de 75.470 beneficiarios.

El nuevo acueducto tiene capacidad para cubrir el aumento del consumo por el crecimiento de la población que, según proyecciones, para el 2030 ascenderá a los 113 mil habitantes.