• Miles de animales de compañía y de producción con poco alimento

SENASA y MAG solicitan donación de alimentos para animales afectados por Nate

De acuerdo con cálculos oficiales hasta este martes, 50 mil perros y gatos necesitan alimentos  en tanto que otros 50.000 de animales de producción se encuentran en condición de vulnerabilidad en los cantones afectados por la tormenta Nate, reportados por 120 fincas de diferentes zonas del país, informaron el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) por lo que hicieron “un llamado a la población para que acudan a la brevedad con donaciones”.

Las autoridades agradecieron las colaboraciones “del pueblo costarricense y la empresa privada” que han permitido repartir 4 mil kilos de alimentos, en especial para animales de compañía, afectados por el paso de la tormenta tropical Nate. “Sin embargo, aún hay alrededor de 50 mil perros y gatos que necesitan ser alimentados a diario” por lo que pidieron más donaciones.

Para los animales de producción se necesitan donaciones de alimentos para vacas, cerdos, caballos y gallinas), pacas de heno, concentrado y melaza en polvo. 

Para las mascotas se necesita alimentos granulados y enlatado, comederos, bebederos, cobijas limpias o nuevas, medicamentos veterinarios básicos, transportadoras en buen estado, collares y correas. Estas ayudas las pueden hacer en cualquiera de las 8 Direcciones Regionales del SENASA ubicadas en todo el país, o coordinar al teléfono 2587-1600.

Ante la aparición de animales muertos, SENASA recomienda enterrarlos o en su defecto, incinerarlos. Además, hace un llamado a la población para que no consuma carne de animales muertos en desastres o de dudosa procedencia, no arriesgue su salud, evite ser parte de la emergencia.

Asimismo, se recomienda a los dueños de animales de producción alejarlos de áreas vulnerables a deslizamientos e inundaciones, albergarlos y trasladarlos hacia áreas altas, seguras y con comida suficiente Las mascotas deben resguardarse en lugares seguros, que permanezcan sueltas, fotografiarlas, identificarlas y garantizarles alimentación permanente.