El anuncio lo hizo este miércoles el presidente de la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), Gilberto Cascante, quien reveló que los sindicatos de la educación y de otros sectores negocian acuerdos para impulsar acciones conjuntas.

Pero la suspensión del curso lectivo sería solo uno de los efectos de la protesta sindical, a la que se sumarían trabajadores del sector salud, las telecomunicaciones y la electricidad, los puertos, las alcaldías e instituciones del gobierno central.

Los dos grandes bloques sindicales del país, Patria Justa y Bussco (Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense) han anunciado una huelga general por tiempo indefinido si el gobierno insiste en mantener en la agenda de sesiones extraordinarias del Congreso el proyecto conocido como “de empleo público”.

Dicho proyecto, que es iniciativa de la diputada Sandra Piszk (Partido Liberación Nacional) pretende regular todo lo relativo a los beneficios salariales que se pagan en el sector público, tales como anualidades, dedicación exclusiva, prohibición y auxilio de cesantía.

Para los sindicatos del sector público, la aprobación de dicha ley implicaría en la práctica la prohibición de la negociación colectiva, un derecho que –alegan- está garantizado por la Constitución Política y los tratados internacionales de los que Costa Rica es suscriptor.

Los sindicalistas acusan al gobierno del presidente Luis Guillermo Solís de ceder a las presiones de los partidos políticos de ideología neoliberal, entre los que incluyen a Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana y Movimiento Libertario.

“El BUSSCO, en una encerrona este lunes, medio centenar de dirigentes sindicales y sociales establecieron los comités de huelga y la logística del movimiento de huelga nacional, asimismo, las acciones unitarias que el movimiento sindical en su conjunto estará realizando”, señala un comunicado difundido por la organización.

El movimiento Patria Justa dará a conocer su plan de acción este jueves en una conferencia de prensa.