"Empezaremos a construir el muro ya, no voy a esperar un año o año y medio hasta que acaben la negociaciones con México”, expresó el magnate, quien aseguró que respeta y quiere mucho a los mexicanos.

Trump ha dicho que, entre otras opciones, analiza la posibilidad de aplicar un impuesto a las remesas que los mexicanos envían a sus familias en México, como forma de recuperar los costos del muro, en caso de que el gobierno de ese país no acepte hacer el pago.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, replicó que Estados Unidos tiene derecha a proteger sus fronteras, pero que es “inadmisible pretender que México pague por infraestructura de Estados Unidos, eso no va a ocurrir”, advirtió.

"Ni hoy ni mañana ni nunca México pagará por ese estúpido muro. ¡Si Trump quiere un monumento a su ego, que se lo pague él!", tuiteó el expresidente Vicente Fox el miércoles tras la conferencia de prensa del magnate.

En la rueda de prensa, Trump dijo que ama al pueblo mexicano, pero que éste se aprovecha de Estados Unidos y que eso terminará durante su gobierno.

"Respeto al gobierno de México. Respeto al pueblo de México. Los amo. Mucha gente de México trabaja para mí. Son fenomenales. El gobierno es genial. No los culpo por lo que ha sucedido. No los culpo por tratar de sacar ventaja de Estados Unidos. Me gustaría que nuestros políticos fuesen así de astutos", sostuvo.

En su campaña, Trump acusó a los mexicanos de ser "violadores" y "narcotraficantes" y dijo que deportará a millones de inmigrantes indocumentados.

Este miércoles, el presidente electo anunció que imondrá un "gran impuesto fronterizo" a las empresas estadounidenses que operen en el extranjero, específicamente en México.

"Si usted quiere mudar su fábrica y por ejemplo la construirá en México y fabricará sus aires acondicionados o automóviles o lo que sea y lo venderá a través de una frontera muy, muy fuerte, no una frontera débil como es ahora -en realidad no tenemos frontera, es un colador agujereado- se equivoca. Va a pagar un gran impuesto fronterizo", advirtió Trump.

La empresa estadounidense Ford canceló la construcción de una planta en México, una inversión de 1.600 millones de dólares que hubiera dado empleo a 2.800 personas, tras ser criticada por Trump.

Tras las declaraciones del mandatario electo, el peso mexicano, que trastabilla desde su victoria electoral, se hundió a un mínimo histórico de 22,2 unidades por dólar durante la sesión.

La economía mexicana está íntimamente ligada a la estadounidense. El 80% de las exportaciones de México tienen como destino su vecino del norte.

México es parte del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) junto a Canadá y Estados Unidos desde 1994, pero Trump amenaza con abandonarlo si no consigue mejores condiciones para su país.