El Pueblo Boruca nombró una Comisión para atender la convocatoria a las instituciones involucradas en la construcción del Atracadero, el Instituto Costarricense de Puertos del Pacifico (INCOP), Instituto Costarricense de Turismo (ICT), Ministerio del Ambiente y Energía (MINAE) y sus dependencias en la zona, el Área de Conservación Osa y la administración del Parque Marino Ballena, para exponerles las razones de oposición al proyecto.

Su primer planteamiento fue que las fases previas de planificación no fueron Consultadas con el pueblo Boruca, cuestión obligatoria al ser una zona de uso ancestral de los indígenas. Segundo, que no existía ni se hizo una investigación científica que determinara los impactos sobre el caracol Múrice. Tercero, que es necesario un Estudio de Impacto Cultural hacia la población indígena de Boruca, entre otras fundamentaciones.

Al respecto, el INCOP tomó el siguiente acuerdo: 

1. “solicitar el desarrollo del estudio biológico y cultural sobre el tema del caracol púrpura (múrice), y el impacto cultural que puede tener sobre la población brunca y el parque, el desarrollo de la construcción del atracadero”.

2. “dejar pendiente el inicio de la construcción del atracadero, a la espera de los resultados de los estudios anteriormente señalados”.

El problema.

La zona señalada para construir el atracadero es de importancia cultural para el pueblo indígena Boruca pues la usa ancestralmente para recreación y recolecciones del caracol múrice para teñir hilos de tejer y la extracción de quitash (sal) estas prácticas fueron frenadas con la creación del Parque Nacional Marino Ballena (PNMB). Después de un largo proceso de reglamos en 2017 se firmó un acuerdo con el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y el Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) para permitirles continuar desarrollando sus costumbres dentro del área protegida.

El caracol múrice o el caracol púrpura *

El caracol múrice proporciona un líquido lechoso que las mujeres indígenas de la comunidad Boruca en la Región Brunca en el Pacífico Sur de Costa Rica, utilizan para teñir los hilos y pabilos que utilizan para sus tejidos de color púrpura.

En la fase menguante de la luna, los Borucas visitan las playas más rocosas de Costa Ballena, en donde se encuentra el caracol múrice escondido y apareándose entre los arrecifes.

Con cuidado desprenden el caracol de las resbaladizas rocas. Lo soplan suavemente, haciéndolo soltar un líquido amarillo que cae sobre el pabilo que sostienen en sus manos. El líquido lechoso se oxida en contacto con el aire y cambia su color verde tierno al color purpura. No se puede almacenar, hay que teñir el hilo en la misma playa. Sin dañar al caracol, lo devuelven a la misma roca donde se encontró.

Ésta es una tradición de al menos 400 años de antigüedad, a pesar de ser un trabajo arduo y un poco arriesgado, lo hacen porque dependen de esta actividad para elaborar sus coloridas artesanías.

 (* Esta información fue tomada de la web de Ballenatales: https://www.ballenatales.com/es/el-color-purpura/)

Información complementaria: Historia e importancia del caracol Múrice http://www.scielo.org.co/pdf/memor/n33/1794-8886-memor-33-00142.pdf

Viabilidad ambiental de SETENA: https://www.setena.go.cr/wp-content/Doc/RESOLUCIONES%20COMISION%20PLENARIA/2017/RES-1583-2017.pdf

Convenio de construcción entre Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC).