Un total de 54 diputados votaron favorablemente la reforma en el primero de tres debates que requiere el proyecto para ser ratificado en la actual legislatura. En la anterior ya fue discutida y aprobada.

Las reformas a la Constitución Política requieren ser aprobadas en dos legislaturas distintas con el voto de al menos dos tercios de los diputados.

La iniciativa introduce un párrafo en el artículo 112 de la Carta Magna, que dice: “Los diputados cumplirán con el deber de probidad. La violación de ese deber producirá la pérdida de la credencial de diputado, en los casos y de acuerdo con los procedimientos que establezca una ley que se aprobará por dos tercios del total de los miembros de la Asamblea Legislativa.”

La propuesta fue hecha por el exdiputado Ottón Solís, quien argumentó que los legisladores han disfrutado de una situación ventajosa sobre los demás empleados públicos, gracias al régimen de inmunidad casi absoluta que los cubre.

Aunque el proyecto generó preocupación entre algunos diputados actuales, que temen que pueda servir para “cacerías de brujas”, la gran mayoría convino en que es una reforma deseable y que la mayoría de la población apoya.

Esta es la primera decisión de fondo que adoptan los actuales diputados, quienes asumieron el pasado 1 de mayo para el periodo 2018-2022.