El éxito del modelo educativo en Canadá y sus contrastes con el de Costa Rica

El presente reportaje fue publicado originalmente en el diario El País y establece una comparación entre la educación que se imparte en Canadá -específicamente en Ontario- y España. Dado el debate que se desarrolla en estos días en nuestro país sobre la necesidad de mantener el bachillerato, ajustamos dichas comparaciones para hacerlas entre Ontario  y Costa Rica, dado que el artículo ofrece elementos muy valiosos para enriquecer la reflexión.

En Canadá, la escuela mide habilidades, no datos memorizados.

El artículo es original de la periodista Ana Torres Menárguez.  En algunas provincias de Canadá, como Ontario, a los profesores se les contrata en función de las necesidades del colegio. No hay oposiciones (concursos), son los directores de los centros los que determinan cuántos docentes necesita cada curso y para qué asignaturas. Si después de dar una clase ante un comité de expertos y de pasar una entrevista personal son elegidos, se les contrata y pasan a ser funcionarios. Durante los dos primeros años, el director del colegio revisará su trabajo y, si se ajusta a los estándares, volverá a enfrentarse a ese control cada cinco años.

A los 54 años de edad, ese profesor podrá jubilarse y su pensión será una de las más altas del cuerpo de funcionarios de Ontario, unos 48.000 dólares canadienses al año (31.600 euros). El salario medio de un profesor en esa provincia, cuya capital es Toronto, es de 80.000 dólares al año (52.750 euros).

El escenario descrito resume una de las principales diferencias con respecto a Costa Rica: la forma en la que se selecciona al profesorado.

Canadá se encuentra entre los 10 países del mundo mejor posicionados en el informe PISA, el estudio elaborado por la OCDE con 72 países que mide el rendimiento académico de los estudiantes en matemáticas, ciencia y comprensión lectora.

En las últimas pruebas de 2015, Costa Rica ocupa uno de los primeros puestos de América Latina (entre tercero y cuarto) pero mostró un descenso del rendimiento en todas las materias evaluadas (ciencias, matemática y lectura) con respecto a los resultados de 2012. Además, en todos los aspectos está por debajo del promedio de los 72 países integrantes de la OCDE.

En Ontario, donde el 94% de los alumnos está matriculado en centros públicos, cuando los estudiantes cumplen 14 años pueden elegir las asignaturas que más les interesan y crear su propio itinerario. Además, pueden escoger entre tres niveles de dificultad para cada una de esas materias: académico (que les permite acceder a la Universidad), applied level (que les conduce al al llamado college) o locally developed (pensado para una rápida incorporación al mercado laboral). La educación obligatoria es hasta los 16 años.

"Nuestro sistema no es academicista; no se basa en memorizar contenidos de libros de texto, sino en la aplicación práctica", explica Bruce Rodrigues, ministro de Educación de Ontario, que concentra el 40% de la población total de Canadá. La igualdad es una de las prioridades del programa educativo en un país en el que el 22% de los habitantes no nacieron en Canadá.

"Tenemos muy presente a colectivos como el LGTBI y modificamos los programas en función de las características de los habitantes de las diferentes zonas", señala Rodrigues.

Pone un ejemplo: si hay un grupo importante de niños inmigrantes que no ha vivido en países en los que había jardines en las casas, se elimina ese tipo de contenido de los enunciados o preguntas de los ejercicios de clase. "Estamos identificando las nuevas narrativas que usan los alumnos; ahí está la innovación", asegura el ministro.

Su gabinete está participando de forma "muy activa" en la nueva medición de competencias lanzada por PISA para 2018, la denominada competencia global, un nuevo cuestionario que analizará el pensamiento crítico, la capacidad de interactuar con respeto, la empatía, la comprensión de los conflictos mundiales o el conocimiento intercultural de los estudiantes de 15 años.

Rodrigues comenzó su carrera profesional como profesor de matemáticas y confía plenamente en la capacidad de los directores y de los llamados school boards (comités escolares) para diseñar los programas académicos y contratar al profesorado. ¿Cómo pueden estar seguros de que el proceso es justo y transparente? "Todos los profesores tienen que colegiarse y tenemos un cuerpo regulador que lo gestiona. Los directores supervisan que su forma de dar clase es la correcta y, si no cumplen, pueden ser despedidos", detalla Rodrigues.

El presupuesto que el Ministerio de Educación de Ontario ha destinado a educación infantil, primaria y secundaria en el curso 2017-2018 es de 17.900 millones de euros, frente a los 3.250 millones que se llevan las universidades y los colleges (centros de educación superior con un enfoque más práctico que las universidades).

Costa Rica ha destinado este año (2018) unos 2.900.000 millones de colones (es decir, 2,9 billones de colones, que para efectos comparativos representan unos 4.451 millones de euros).

Mientras Ontario tiene una población total de 13,6 millones de habitantes, Costa Rica cuenta con 4,9 millones. Eso significa que mientras Ontario invierte en educación 1.555 euros anuales por habitante (no por alumno activo), Costa Rica gasta 908. Salvando las diferencias en muchos aspectos (costo de la vida, por ejemplo), la diferencia no es abismal. No obstante, sí lo son los resultados del proceso educativo.

Todd Bushell es el director del instituto público Don Mills Collegiate Institute, en Toronto. "Ponemos el foco en el pensamiento crítico, la información está en Internet", cuenta mientras recorre algunas de las aulas más innovadoras del centro, como la de arte y diseño gráfico o la de green industries (sobre el cambio climático). Una de las claves del sistema educativo canadiense es que las habilidades emocionales forman parte de la evaluación. "Medimos los hábitos de trabajo, el auto control, la responsabilidad, la organización, la colaboración y la iniciativa propia. Son los indicadores del éxito en la vida adulta del alumno", precisa.