• Chilenos reprochan al gobierno los privilegios de condenados por asesinatos de lesa humanidad

Chile a 44 años del golpe contra Allende

Miles de personas salieron a las calles de Santiago para conmemorar el 44 aniversario del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, que derrocó al presidente Salvador Allende, ayer domingo. El sangriento golpe de estado encabezado por Augusto Pinochet, 44 años después encuentra a un país en medio de un clima de tensiones y una clase política muy polarizada. Representantes de organizaciones sociales y de derechos humanos portaron fotos de los rostros de víctimas de la dictadura y pancartas con consignas contra la impunidad de los represores. 

“Nos violentan los privilegios que han tenido los criminales de lesa humanidad y sus pensiones millonarias mientras nuestros ancianos tienen pensiones indignas para la vida que trabajaron” sostuvo Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos.

En año de elecciones presidenciales, la oposición de derecha ha mostrado abiertamente su alineación a las posiciones más conservadoras, con el candidato y ex mandatario Sebastián Piñera a la cabeza.

La víspera, la jefa de Estado, Michelle Bachelet, recibió inesperadas críticas y hasta el calificativo de “asesina” en el Te Deum evangélico previo a las fiestas patrias del 18 de septiembre, una postura tácitamente aplaudida por Piñera.

El rechazo de sectores minoritarios pero influyentes a la despenalización del aborto en tres causales, junto con el proyecto de ley de matrimonio igualitario, fueron las causas de estos dardos lanzados contra Bachelet.

Si bien lo ocurrido provocó indignación en la inmensa mayoría de la población y sector políticos, sirvió para el aprovechamiento de Piñera, favorito de las encuestas, y de otros aliados de la derechista coalición Chile Vamos.

El hecho tuvo lugar apenas horas antes del tradicional acto solemne en el Palacio de La Moneda, donde familiares cercanos al defenestrado presidente Salvador Allende y numerosas personalidades, recuerdan el luctuoso golpe de estado.

Por lo menos tres mil 200 chilenos fueron asesinados por las huestes de Pinochet, que también dejaron una lista de detenidos desaparecidos de unas mil trecientas personas y más de 33 mil torturados.

Víctimas de la junta militar pinochetista

Este domingo se desarrolló en Santiago la habitual romería, convocada por organizaciones sociales y de derechos humanos rumbo al Cementerio General de esta capital, donde reposan los restos de Allende.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), Alicia Lira, remarcó que el Gobierno tiene una deuda pendiente con las víctimas del régimen militar, en referencia a las altas pensiones y lujos de los criminales.

En Chile, pese a estar condenados por asesinatos de lesa humanidad, ex oficiales de la junta militar pinochetista obtienen elevadas pensiones y cumplen largas sentencias en condiciones de vida excepcionales.

Se espera que en breve, probablemente en las próximas horas, la gobernante Bachelet proclame el cierre de Punta Peuco, penitenciaría donde se encuentran los condenados por crímenes, desapariciones y torturas durante la dictadura.

No obstante el dolor de familiares de las víctimas de Pinochet y sus seguidores, los simpatizantes del golpe de estado han vuelto a la escena, incluido el aspirante presidencial de ultraderecha José Antonio Kast.

Kast recomendó eliminar la estatua que rinde tributo a Salvador Allende a un costado de La Moneda y se pronunció por ampliar y mejorar las condiciones de Punta Peuco.

Por si fuera poco, una carta firmada por 16 exjefes del Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y Carabineros, publicada en el diario El Mercurio, solicitó, “no poner en riesgo los logros” de entendimiento cívico militar tras la dictadura de Pinochet.

Defendieron de hecho a los condenados por los delitos durante el régimen dictatorial (1973-1990) y deploraron el cierre de Punta Peuco en hechos inéditos que encendieron las alarmas acerca del poderío todavía vigente de ex militares.

Durante los actos de este lunes, la dignataria rindió igualmente homenaje al excanciller Orlando Letelier, asesinado en 1976 en Washington con una bomba en su auto por orden expresa de Pinochet.

Jamás los defensores de Pinochet en Chile han hecho alusión al caso Letelier y de otras figuras como Carlos Prats, víctimas del terrorismo promovido por el dictador con la complicidad de la CIA y de otros gobiernos de la época.

(Con información de Prensa Latina)