El problema de las resistencia a los antibióticos se ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública a nivel global y en Costa Rica “las acciones concretas para abordar el problema de la resistencia a los antimicrobianos son escasas, desarticuladas, y no responden a un plan estratégico nacional”, de acuerdo con la Defensoría.

El organismo señaló como ejemplo que, en 2010, un 7% de las personas que tomaron medicamentos contra el virus de inmunodeficiencia humana no respondieron al tratamiento. En los últimos años, se ha reportado resistencia al tratamiento de enfermedades como paludismo, tuberculosis y prácticamente todos los virus de la gripa A.

Destacó que si bien Costa Rica es uno de los países que aprobó el Plan de Acción sobre la Resistencia Antimicrobiana, definido por el Comité Regional de la Organización Mundial de la Salud para las Américas, en 2015, el plan aún se encuentra en fase de construcción.

Mientras tanto, existe desarticulación en las políticas de uso correcto de antibióticos entre las distintas instituciones responsables”, apuntó la Defensoría.

“Existen agentes y antimicrobianos para los cuales no se cuenta con programas de vigilancia como la Neisseria gonorrhoea y otros  antivirales, antiparasitarios y  antimicóticos”, advirtió.

La Defensoría lamentó además que existe abuso de antibióticos en el cultivo de diversos productos agrícolas y en la crianza de animales, ambos para consumo humano.

La entidad insistió en que es necesario fortalecer los controles para la venta de antibióticos debido a que la presentación de la respectiva receta médica resulta insuficiente.

Además, recomendó que la prescripción médica la hagan los médicos especialista y que se evalúe los antibióticos que ya cuentan con la autorización del Servicio Fitosanitario del Estado.