Las negociaciones contaron con la mediación del ministro de Trabajo Víctor Morales, el viceministro Harold Villegas, y el director de asuntos laborales, Eugenio Solano.

Las partes acordaron iniciar la revisión de un contrato suscrito entre la Municipalidad y la empresa mexicana PASA, que a juicio de los empleados en vez de mejorar el servicio de recolección de basura lo ha complicado, aparte de que con base en dicho contrato se están irrespetando derechos laborales.

El estudio del contrato y las recomendaciones sobre posibles enmiendas, será solicitado a la Defensoría de los Habitantes, aunque los trabajadores reconocieron que dichas recomendaciones no serían vinculante, puesto que no se podría obligar a la empresa a aceptar condiciones diferentes a las estipuladas contractualmente.

No obstante, la alcaldesa se comprometió con los dirigentes sindicales que los servicios de PASA serán de apoyo al trabajo y no sustitutivos de las funciones del personal.

También acordaron que la municipalidad iniciará los trámites para la compra de dos nuevas unidades recolectoras de basura. Asimismo, las autoridades se comprometieron a agilizar los procedimientos para la adquisición de repuestos de las unidades existentes.

La alcaldía se comprometió a no tomar ninguna represalia en contra de los trabajadores que participaron en el movimiento de huelga.

También se acordó el establecimiento de una comisión que dará seguimiento a los acuerdos.