A partir del 20 de enero,  dos de los cuatro carriles de la estructura serán cerrados al paso de vehículos, mientras la empresa constructora instala la superficie de rodado que ampliará el puente a un total de seis carriles, tres en cada sentido.

La principal medida consistirá en abrir la doble vía en los dos carriles que quedarán abiertos con prioridad para vehículos de transporte público y de emergencia (autobuses, ambulancias, radiopatrullas, transporte de estudiantes) en una franja horaria que va desde las 6 hasta las 9 a.m. y desde a las 4 hasta las 7 p.m.

En el resto del tiempo, las dos vías estarán abiertas también al transporte privado, explicó la viceministra del MOPT, Liza Castillo.

Otras medida consistirán en la habilitación de rutas complementarias y la ampliación del horario de servicio de trenes.

Está previsto que durante el tiempo que dure el cierre parcial del puente, la policía de tránsito efectuará operativos no sólo en la vía afectada (ruta 1), sino también en las rutas alternativas, con el fin de agilizar la movilización de vehículos.

Otra de las políticas que pondrá en práctica el gobierno es el teletrabajo, con el fin de contribuir a una reducción de la masa vehicular por la ruta.

Castillo dijo que el MOPT estará haciendo un monitoreo constante sobre el funcionamiento de las medidas a efecto de decidir si se requiere ajustes.

Por su parte, el ministro de Comunicación, Mauricio Herrera, anunció que habrá una amplia campaña de información para que los ciudadanos estén completamente enterados de las medidas y las opciones que tienen para movilizarse entre San José, Alajuela y las demás poblaciones en esa ruta.

 

Más que una platina

El ministro de Transportes, Carlos Villalta, explicó que lo que se está haciendo con la estructura por la que transitan miles de vehículos cada día, “no es la reparación de una platina”, como cree alguna gente, sino “la construcción de un puente nuevo”.

“Sinceramente, no entendemos cómo no pasó una fatalidad dadas las (pésimas) condiciones que presentaba ese puente”, señaló el funcionario.

Villalta explicó que no es sólo que el puente fue construido en la década de los 60 y experimentaba el deterioro normal por el paso del tiempo, sino que en el proceso de intervención se descubrió que las especificaciones técnicas del plano no correspondían con lo que estaba construido.

Entre otros aspectos, las bases sobre las que estaba asentado eran de dimensiones menores a las necesarias, por lo que existía un riesgo latente de fallo.

“Tuvimos que rediseñar el puente para que cumpla con las especificaciones antisísmicas actuales”, explicó el ministro.

Villalta dijo entender que el cierre ocasionará inconvenientes a las personas que necesitan utilizar la vía, pero aseguró que es una medida absolutamente necesaria. “La magnitud de las obras que se están realizando ahora serán visibles y se comprenderá mejor por qué era necesario el cierre”, planteó.

La conclusión de las obras está prevista para entre el 31 de marzo y el 30 de abril.