Entre las razones que dan para solicitar negociaciones directas con las autoridades del sector pesquero están los aportes de este sector a la seguridad alimentaria y nutricional, al desarrollo de las economías locales, al aprovechamiento sostenible de los recursos marinos y la conservación que realizan las comunidades costeras.

Datos del Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) indican que la pesca genera al menos 14 mil 800 empleos en las operaciones de captura, y las plantas de proceso, pescaderías y comercialización aportan otros 3 mil 216 empleos.

Octavio Ramírez, Representante de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) en Costa Rica, dijo que no se puede omitir esta contribución de la pesca artesanal en términos de generación de empleo, ingresos y suministro de alimentos.

“Sin duda, su aporte es vital para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia de las poblaciones ribereñas rurales y costeras” señaló Ramírez.

El Congreso tiene entre sus objetivos promover la toma de conciencia sobre la importancia de que existan políticas públicas diferenciadas para los pescadores de pequeña escala en relación con otras pesquerías, además de mecanismos que permitan la formalización del sector pesquero, acceso a nuevos mercados, generación de alianzas público-privadas y rescatar el gran aporte del sector para el desarrollo y el bienestar de las costas costarricenses, dijo el experto de la FAO.

“Es una oportunidad de brindarle voz y protagonismo a nuestro sector pesquero artesanal en pequeña escala, que se organiza y merece que el gobierno reconozca todo el trabajo que ha realizado en estos años en la trasmisión del invaluable conocimiento tradicional y la contribución al crecimiento de la economía”, dijo Sonia Medina, Coordinadora de la Red de Áreas Marinas de Pesca Responsable.

La presidenta de CoopeSolidar R.L., Ivannia Ayales, por su parte, resaltó la urgencia “de reconocer el papel de la pesca de pequeña escala como una forma de vida desde la integralidad de sus territorios, en un marco de derechos que promueva la participación de las mujeres y las juventudes tomando en consideración toda la cadena de valor de esta actividad productiva”.

El encuentro también busca hacer visible la contribución de las poblaciones indígenas y afrodescendientes en la pesca artesanal, en la preservación del medio ambiente y las tradiciones culinarias que impulsan una alimentación nutritiva y saludable.

En la actualidad, hay poblaciones indígenas costarricenses que están rescatando del mar los tintes del “caracol púrpura” para teñir sus textiles y así aumentar el valor agregado de sus productos para obtener mayores ingresos. Sin embargo, muchos de estos pueblos aborígenes no cuentan con facilidades o acceso a los territorios donde estos recursos se encuentran y sus prácticas ancestrales ni siquiera son reconocidas, como es el caso del Parque Marino Ballena donde habita el caracol púrpura.

La lucha contra la pobreza

El encuentro busca la promoción de las Directrices voluntarias para lograr la sostenibilidad de la pesca en pequeña escala en el contexto de la seguridad alimentaria y la erradicación de la pobreza (Directrices PPE).

Estas directrices representan el primer consenso global que aborda los principios y guías para el desarrollo de la pesca en pequeña escala, que fueron desarrolladas por representantes de este sector a nivel mundial, en un proceso facilitado por la FAO.

“En el INCOPESCA reconocemos la relevancia que tienen las Áreas Marinas de Pesca Responsable como instrumento para ayudar a crear condiciones dignas y el desarrollo integral de nuestras comunidades de pescadores y pescadoras artesanales en pequeña escala”, señaló Moisés Mug, ejecutivo de INCOPESCA.

En el 2015, el país confirmó su interés voluntario de implementar las directrices, a través de un decreto ejecutivo que estableció la prioridad del Gobierno para apoyar a las poblaciones costeras y pesqueras en alta vulnerabilidad social, ambiental y económica.

“Coincidimos que nuestro país debe avanzar en el fortalecimiento de capacidades de las organizaciones pesqueras artesanales, así como el apoyo para la implementación efectiva de los Planes de Ordenamiento Pesquero para un adecuado co-manejo de las pesquerías costeras y su evaluación, que nos permita monitorear el estado del recurso y tomar las mejores decisiones”, comentó Mug.

El Congreso se lleva a cabo del 13 al 16 en Puntarenas y es organizado por la Red de Áreas Marinas de Pesca Responsable con la facilitación de CoopeSolidar R.L, y el apoyo de Fauna & Flora Internacional, el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU), el INCOPESCA, la Cámara Nacional de Exportadores de Productos Pesqueros y Acuícolas y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

En la actividad participan pescadores y pescadoras de Boruca, Tárcoles, Golfo Dulce, Humedal Térraba-Sierpe, San Juanillo, CoopeBonifacio R.L, Chomes, Isla Caballo, Isla Venado, Barra del Colorado, Cahuita, Pescadores Artesanales de Guanacaste, Paquera, Punta Morales, Isla Chira, Zona 201, Marinos de San Luis, Dominicalito, Cabuya, Costa de Pájaros y la Comunidad de KeKöldi con representación de mujeres indígenas.

(URL: www.fao.org/costarica/es/)