Las llamadas villas de Buenos Aires (Argentina), los barrios más empobrecidos donde persiste la desigualdad, realizaron la mañana de este viernes una caravana que marchó por la Avenida 9 de Julio en reclamo a la indiferencia del Gobierno.

La movilización, que se extendió por 12 horas, buscaba visibilizar la diferencia notable entre el norte y el sur de la capital, como consecuencias de las políticas implementadas por el partido Propuesta Republicana (PRO).

Convocada por las organizaciones Frente Popular Darío Santillán y Barrios de Pie, una nutrida caravana arrancó desde muy temprano, paralizando el tráfico con 20 cortes y exigiendo también al gobernador porteño, Horacio Rodríguez Larreta, “más trabajo y menos pobreza”.

Tras la marcha, se llevó a cabo un “ollazo popular” en Plaza de Mayo desde donde los ciudadanos reclamaron la creación de una urbanización integral para las villas de la ciudad, trabajo y fomento a los micro emprendimientos, la apertura de nuevos comedores y merenderos, un freno a la violencia institucional y la libertad de la dirigente indígena argentina Milagro Sala.

Los responsables de la convocatoria consideran que Larreta debería tomar en cuenta sus propuestas para paliar la crisis social que viven los barrios humildes del distrito que él gestiona.

Además, los organizadores de la Caravana pidieron la declaratoria de Emergencia social ya que, afirmaron, el gobierno argentino ha hecho muy poco por defender y proteger el ingreso familiar y el trabajo de los sectores más vulnerables de la población.