Este año el día de Navidad trae un regalo astronómico y es que, el 25 de diciembre la luna alcanzará su máximo tamaño según Fred Espenak, experto en eclipses y la Luna, del Centro de Vuelo Espacial Goddard, de la NASA.

De acuerdo con The Weather Channel, esta coincidencia no sucede desde 1977 y no se repetirá hasta 2034 por lo que hay que saber aprovecharla porque será visible en todo el mundo.

A la última luna del año también se la denomina 'Luna llena fría' o 'Luna llena de las largas noches' en honor a las frías y largas noches del mes diciembre. La luna llena o plenilunio se produce cuando la Tierra se encuentra situado exactamente entre el Sol y la Luna.

Así en la Nochebuena (con un 97% del disco lunar iluminado) y en la noche siguiente las celebraciones de la Navidad estarán acompañadas por una brillante Luna que dará más simbolismo a la fecha.

El día 22 ocurrirá el solsticio de diciembre. Para el hemisferio Norte es el solsticio de invierno y para el hemisferio Sur el solsticio de verano.

En especial en las culturas romana y celta, se festejaba el regreso del Sol. A partir de esta fecha los días empezaban a alargarse. Esto se atribuía a un triunfo del Sol sobre las tinieblas, que se celebraba con fogatas. Posteriormente la Iglesia católica decidió situar en esa misma fecha, el 25 de diciembre, la Natividad de Jesucristo, otorgándole el mismo carácter simbólico de renacer de la esperanza y de la luz en el mundo y corrigiendo así al mismo tiempo el significado de la festividad pagana previa, denominada Sol Invictus. Actualmente no coincide la fecha de la celebración religiosa con el solsticio de invierno debido a los diversos ajustes de calendario realizados” (wikipedia.org).