• Análisis político

¿A quién defiende La Nación?

Por Welmer Ramos González *.  Que me acuse como Ministro de Economía por luchar contra un mercado duopólico que cobraba los precios más altos de Centroamérica, es un honor. Abel Pacheco, Oscar Arias y Laura Chinchilla tienen mucho que decir. 

El periodista Gerardo Ruiz de La Nación ha publicado una nota periodística hoy 14 de diciembre que lleva por título “Exjefa del MEIC mencionó 'órdenes' de Presidencia para agilizar cambio a reglamento del cemento”. Sobre esta nota quiero decir 6 cosas que ojalá publiqué La Nación:

1 En el gobierno de don Abel Pacheco (PUSC) se emitió un reglamento, sin sustento técnico y único en el mundo en varios aspectos, con el fin de obstaculizar la importación de cemento, lo que aumentó desproporcionadamente el precio de este insumo y con esto el costo de la vivienda y la construcción, a todos los costarricenses. Para que quede aún más claro: las empresas productoras vendían el mismo cemento en todo Centroamérica, solo que, en Costa Rica, sin explicación lógica, lo vendían hasta un 35% más caro.

Esto fue un negocio de miles de millones de colones en contra de los costarricenses que se acabó en este Gobierno. Eso molesta a algunos sectores económicos muy poderosos que ya no tienen un mercado cerrado a la competencia a punta de barreras artificiales. Esto extrañamente parece no interesarle a La Nación.

2. El interés nacional echa de menos que La Nación le pregunte a don Abel por qué su gobierno modificó un reglamento para crear un oligopolio grosero y a don Oscar Arias y a doña Laura Chinchilla ¿por qué si conocían que ese reglamento beneficiaba a dos empresas y les estaba produciendo ganancias inmensas a costa de los costarricenses, no modificaron el reglamento y peor aún, por qué echaron para atrás los intentos de modificarlo en sus gobiernos?

3. Desde que era asesor de la Fracción del PAC siempre luche contra los monopolios y oligopolios y contra este en particular. Teniendo el privilegio de ser llamado a servirle a los y las costarricenses como Ministro de Economía no podía asumir otra actitud que realizar acciones concretas para frenar ese abuso en contra de todos los costarricenses.

4. El proceso para cambiar un reglamento no lo inventa el ministro, sino que está claramente regulado en la Ley General de la Administración Pública. Dentro de ese procedimiento está previsto enviar a consulta pública el borrador. Pedirle a un grupo de funcionarios que cumplieran con eficiencia su labor para ponerle fin, de una vez por todas, a este negocio abusivo no es ningún tráfico de influencias es una obligación de ministro.

5. Más aun, La Nación da a entender que este cambio de reglamento se hizo apresuradamente para beneficiar a Juan Carlos Bolaños, lo cual es ROTUNDAMENTE FALSO. EL REGLAMENTO PERJUDICÓ A HOLCIM, CEMEX Y TAMBIEN A JUAN CARLOS BOLAÑOS. ¿Por qué? Porque el cemento que traía en su primer embarque Juan Carlos Bolaños de China era para autoconsumo y la importación de cemento para ese fin estaba desregulada y no tenía requisitos de ingreso. Es decir, que si el MEIC no hubiera modificado el reglamento ese cemento que venía en barco hacia el país pudo haber entrado sin ningún problema. El cambio de reglamento más bien perjudicó a Juan Carlos Bolaños, pues cuando ese cemento llegó al país ya no pudo entrar por la libre, sino que debió cumplir una serie de requisitos técnicos que acreditaran su calidad. El mismo Juan Carlos Bolaños, le envió al MEIC una carta, que está en poder de la comisión legislativa, diciéndole que las actuaciones del Ministro le habían causado un daño económico y comercial inestimable porque no había podido ingresar al país su embarque de cemento.

6. Como Ministro asumí con seriedad el proceso de elaboración de los reglamentos técnicos y su verificación en el mercado, porque en este país existe infinidad de reglamentos, pero ninguno indica cómo se verifica su cumplimiento ni qué dependencia gubernamental es la responsable de la verificación. Por ello, creamos la Dirección de Calidad y el procedimiento de evaluación de la conformidad –PEC- (cabe acá preguntarse también como en tantos gobiernos anteriores nunca se estableció el PEC en cementos). Y por ello también, junto con los actores públicos y privados que conforman el Sistema Nacional para la Calidad, trabajamos una reforma integral a la ley 8279, para asegurar que nunca más un reglamento técnico pueda introducir barreras antojadizas y sin sustento técnico. Debo decir que modificamos o creamos más de cuarenta reglamentos técnicos para distintos bienes.

En síntesis ¿A quién defiende La Nación? ¿Qué pretende insinuar La Nación con esta nota? ¿Conoce La Nación el expediente público del caso del cemento que está en la página del MEIC y ante lo que nos encontramos entonces es ante una falta de estudio e investigación previo a la redacción de una nota de prensa?

Señores de La Nación, no les permito insinuar situaciones anómalas ni jugar con mi honor, buscando manchar mis actuaciones como Ministro. El MEIC, desde inicios del mes de octubre, mediante el oficio DM-649-17, remitió toda la documentación respectiva del caso a las autoridades judiciales, con el fin de facilitar los procesos de investigación y acceso a la documentación. Vale recalcar también que toda esta información está disponible en el sitio web del Ministerio1; información que también fue entregada a todos los medios de prensa presentes en la conferencia del pasado 4 de setiembre, donde la Ministra Geannina Dinarte detalló paso por paso el proceso de modificación del reglamento. Por si ello fuera poco, esta información también fue entregada a la Comisión Legislativa que estudia los créditos otorgados por la banca nacional desde el pasado 30 de agosto, en la cual comparecimos también tanto la Ministra Dinarte como yo el 8 de setiembre anterior.

Por todo lo anterior, es más que evidente que he puesto a disposición de todas las partes mi gestión, como un libro abierto, para que sea examinada hasta la saciedad y no quede duda alguna de mis actuaciones. Nunca he doblegado ni doblegaré ahora mi espíritu ni mis convicciones ante la adversidad y la desidia de unos pocos, no tengo razones para agachar la cabeza y aceptar acusaciones injustas y calumniosas, sino que por el contrario, puedo mirar a cualquier costarricense a los ojos y, más importante aún, mirarme al espejo, sabiendo que siempre actué en pro de los intereses nacionales y de los más altos valores éticos que guían la labor de cualquier partidario del PAC.

(* ex ministro de Economía, Industria y Comercio, ex candidato presidencial , dirigente del Patido Acción Ciudadana -PAC)