• Ecologistas insisten en que el país debe ser en extremo cuidadoso

Chinchilla: el corredor fronterizo no afecta al río San Juan

En respuesta al Frente de protección de Humedales, la presidenta Chinchilla aseguró que al río San Juan no lo afecta el corredor fronterizo que se construye paralelo al cauce
La presidenta Chinchilla afirma que al río San Juan no lo afecta el corredor fronterizo

Poco convencidos con las explicaciones oficiales, el Frente para la protección de Humedales llamó a rendir cuentas al gobierno sobre la carretera paralela al río San Juan

El Frente Nacional por la Protección de los Humedales, integrado por varias organizaciones e instituciones, señaló al gobierno de Laura Chinchilla que existen serias “dudas” sobre la forma en que se construye la carretera paralela al río San Juan, limítrofe con Nicaragua, por los impactos que puede tener en ecosistemas de la zona donde existen humedales binacionales que son motivo de conflicto entre ambos países.

El Gobierno de Costa Rica declaró “emergencia nacional” para la construcción de una carretera que corre paralela al río San Juan, tras las medidas tomadas por el de Nicaragua para impedir a los costarricenses navegar por este río, dejando incomunicadas a una seria de pequeñas comunidades, entre éstas Los Chiles y Delta Costa Rica, en la zona norte del país.

En una carta abierta a Chinchilla, con copia a los ministros Enrique Castillo y René Castro –del Exterior y Ambiente respectivamente-, expresaron su preocupación por este proyecto y la falta de información acerca de sus alcances e impactos.

“Si bien se han visto, de parte de su gobierno, algunos esfuerzos por informar a la población del país y a la comunidad internacional sobre las motivaciones y justificaciones técnicas de esas acciones, nos parece que han sido insuficientes y que ese vacío de información adecuada atenta directamente contra los esfuerzos del país para lograr el reconocimiento del daño causado en Isla Portillos” indica la carta. Según las organizaciones, este proyecto debería evitar acciones como las que motivaron el conflicto con Nicaragua.

La Presidenta Chinchilla respondió con un Plan Preliminar de Mitigación que se refiere a obras de la carretera norte y a las medidas de mitigación que deberían ser aplicadas, en respuesta a la carta del Frente Nacional por la Protección de los Humedales, el viernes anterior.

Explicó las razones para realizar las obras bajo decreto de emergencia, señalando que su objetivo principal es la “defensa de la soberanía y de la integridad territorial” ante amenazas directas expresadas por el Gobierno de Nicaragua y que, señala la misiva de Chinchilla, revelan un “espíritu de desconocer todo el régimen fronterizo” entre ambos países, llegando incluso a poner en duda el Tratado de Límites de 1858.

 “Existen también razones de carácter social que justifican con claridad la tarea iniciada para la construcción de este camino y de los programas de electrificación y los otros asociados que se desarrollan”, agrega la Presidenta y justifica estas acciones en otras instancias como los informes del “Estado de la Región, se nos recomienda fortalecer la presencia institucional básica en los sectores que hoy atendemos”.

Impactos directos de las obras

 Chinchilla aseveró que a pesar de que el decreto de emergencia exime al Gobierno de estudios de impacto ambiental previos “las acciones que se han desarrollado y que se continuarán desarrollando en la construcción de la vía referida, se hacen buscando los menores impactos al medio ambiente”.

El Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (MINAET) señala en el Plan de Mitigación que en sus visitas de campo no se han constatado daños ambientales al Río San Juan, sin entrar en mayores detalles, y la Presidenta niega también en su carta la existencia de efectos transfronterizos de la obra.

Medidas de mitigación

Las medidas de mitigación indicadas en el Plan del MINAET y que según el documento se estarían implementando desde la primera semana de enero son:  siembra de árboles de especies nativas a orillas del camino; monitoreo de especies de fauna afectadas; remediación de suelos; creación de lagunas de sedimentación y control de salida de materiales para los tajos, además del cierre técnico de los tajos una vez concluida la extracción; construcción de alcantarillas que incluyan estructuras para retener sedimentos; compactación, lastreado, estabilización de taludes mediante la colocación de zarán, zacate bloc, muros de contención o gaviones; asegurar que los materiales de desecho se dispongan de manera que no afecten los ecosistemas sensibles como el Humedal Medio Queso, en el cual se plantean obras ingenieriles para asegurar el flujo de agua normal.

Estas medidas deberán ser implementadas, según el documento, por el MINAET y el CONAVI, con el apoyo de otras organizaciones estatales, las comunidades, voluntarios y organizaciones de la sociedad civil. 

Chinchilla aclaró también en su carta que este Plan, considerado como preliminar, será revisado por funcionarios del MINAET en visitas periódicas a la zona y asegura que espera contar con recursos del fondo de emergencias, para construir los puestos de control y vigilancia ambiental a lo largo del Corredor Fronterizo.

El Frente para la protección de Humedales reiteró al Gobierno sobre la necesaria implementación de los sistemas “de protección y vigilancia ambiental que abarquen la totalidad de estos sistemas ecológicos binacionales y que permita su conservación, planificación y desarrollo integrado” y recomendó la aplicación de herramientas como las evaluaciones de impactos ambientales transfronterizos, haciendo especial énfasis en la necesidad de que en este caso sea un esfuerzo tanto de Costa Rica como de Nicaragua.

La carta fue firmada por los representantes de la Escuela de Biología de la UCR, Fundación Neotrópica, Apreflofas, Pretoma, Revista Poder, FEUCR, FEUNA y FEITEC, así como por Rocío Carranza, todos miembros del Frente Nacional por la Protección de los Humedales.