“El Estado no ha sabido aprovechar esta riqueza y ha dado prioridad a que flotas pesqueras de otros países extraigan estos valiosos recursos, dejando sin atún a la flota nacional que sólo extrae el 5% (1,300 TM) del atún que se pesca en aguas nacionales”, señaló Jorge Jiménez, director de Marviva al presentar la publicación del estudio, titulado “Las pesquerías de atún en Costa Rica: una oportunidad para el desarrollo”.

La publicación busca ofrecer una perspectiva histórica de la actividad atunera en el país y un análisis de sus ingresos económicos, así como proponer alternativas para mejorar los beneficios que esta actividad genera al país y fortalecer una flota atunera nacional.

 

Una opción de desarrollo para las zonas costeras

 

En la zona económica exclusiva de Costa Rica, diez veces más grande que el territorio continental, existen enormes recursos a los que el Estado y la sociedad no prestan atención.

En esa zona, se extraen 25.000 toneladas métricas de atún, de las cuales sólo el 5% es aprovechada por la flota pesquera nacional. El resto es capturada por grandes b arcos extranjeros que utilizan redes de cero que llegan a tener hasta dos kilómetros de largo y más de doscientos metros de profundidad.

De toda esa cantidad de producto, solo 7.500 toneladas son descargadas en puertos nacionales para uso de las empresas enlatadoras, el resto sale del país.

“Ante la existencia de abundante recurso atunero y altas tasas de desempleo en las comunidades costeras, el país debería fortalecer su flota palangrera nacional con políticas económicas que estimulen el aprovechamiento sostenible del atún” comentó Olman Segura, director del Centro Internacional de Política Económica para el Desarrollo Sostenible de la Universidad Nacional (CINPE-UNA).