Alvarado recibió las credenciales de María Faría, embajadora de Guaidó en Costa Rica.

El 15 de febrero anterior, el gobierno de Carlos Alvarado notificó la decisión al equipo diplomático de Caracas y le concedió un plazo de 60 días para que abandonara el país.

No obstante, la representante de Guaidó en San José, María Faría, tomó por la fuerza el edificio que aloja a la embajada venezolana en la capital costarricense, en una acción que fue condenada por las autoridades de Costa Rica como “violatoria del derecho internacional”.

Pese a la condenatoria, el gobierno costarricense no intervino en la situación y los representantes de Maduro se mantuvieron en San José pero fuera de la sede diplomática.

La Cancillería dijo que el consejero Nabil Mora, al frente de la representación de Maduro, y el resto de personal salieron del país hace varios días. Dos de ellos regresaron pero con pasaporte común y sin ninguna condición diplomática.