• Rechazo a empresas piñeras toca también al Minae

Minae reconoce  fallos en concesión de permiso para la expansión de áreas piñeras

El ministro de Ambiente, Edgar Gutiérrez, reconoció que hubo fallos y omisiones en los estudios de impacto ambiental y otros factores del proceso que culminó con la concesión de permisos a la expansión de las áreas de cultivo de piña a favor de empresas en el norte y sur del país, denunciadas por delegados indígenas y agricultores en el marco del Día del Agricultor y la Agricultora costarricenses, este lunes

Delegados de los pueblos indígenas y de los campesinos del sur del país –del pueblo Térraba y de Finca Chánguina-, se trasladaron a la capital para protestar contra la expansión de las áreas de cultivo de la piña que están contaminando las fuentes de agua potable, los suelos y el ecosistema del Humedal Térraba-Sierpe, por el uso abusivo de agrotóxicos por lo que pidieron al gobierno que anule los permisos a la expansión piñera, durante la protesta que decenas de personas realizaron por varias calles de San José ayer, lunes.

El ministro de Ambiente y Energía (Minae) Edgar Gutiérrez Espeleta aseguró que pidió a la Comisión Plenaria de Setena (la Secretaría Técnica Ambiental) la revisión de este caso y además “que se revisen los protocolos para este tipo de concesiones”.

El jerarca culpó a los diputados de no aprobar la reforma fiscal que permitiría al gobierno asignar los recursos necesarios para realizar las inspecciones in situ, dijo, “con el argumento de que hay que bajar un gasto público que ya se ajustó y tiene al gobierno al borde de no poder operar” en aspectos básicos.

El Ministro aceptó que existen fallas en los protocolos del Minae que se encuentran en un proceso de revisión para corregir y mejorarlos, desde hace dos años en la Setena, donde se están revisando los protocolos de modo que se pueda hacer bien el trabajo.

Las organizaciones indígenas y campesinas denunciaron que los permisos se dieron en forma expedita sin tomarse el tiempo para que se realizaran los estudios y se omitió el criterio que debían dar otras instituciones estatales como el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), el Museo Nacional y el Sistema Nacional de Riego y Avenamineto (Senara) que tienen cartas en el asunto tanto por los problemas ambientales y de áreas de conservación como hidrogeológicos, humedales y patrimonio arqueológico.

Según Gutiérrez Espeleta, el Minae enfrenta una severa falta de recursos para la contratación de personal técnico e inspectores, sin embargo, resaltó, la forma en que se gestionó los permisos a las empresas piñeras responde a prácticas arraigadas en la institución “durante 30 años de gobiernos neolibera se han empecinado en reducir el tamaño del gobierno, al Minae lo han ahorcado” aseguró.

Agregó que para cumplir con las competencias que les da la Ley “se requiere de funcionarios pero no hay presupuesto para contratar a los técnicos” lo que afecta las inspecciones in situ y los reportes que deben hacerse, “no se tiene el personal para hacer las valoraciones técnicas porque no se tiene el presupuesto”, aseveró el Ministro a RTN noticias de Canal 13.

El Minae tiene que dar 47 tipos diferentes de servicios públicos según lo establece la Ley y solo tiene asignado el 0,6% del Presupuesto Nacional, señaló Gutiérrez Espeleta “entonces estamos en un círculo vicioso” porque los diputados piden reducción de gastos antes de aprobar la reforma fiscal cuando en realidad los ajustes se han hecho y en estos momentos, en muchos casos, “no tenemos los recursos suficientes para operar lo básico y este es un ejemplo específico”.

Ante esta crisis el Minae conformó recientemente una comisión institucional de inspección integrada por personal de todas las instancias relacionadas, como son las direcciones de Aguas, Sinac, Geología, Senara y Setena lo que permitirá reducir tiempos, mejorar la eficiencia y dar reportes técnicos integrados sobre cada caso.

Del Monte es la empresa favorecida con los permisos para la expansión de las áreas de cultivo de piña dados por la Setena. Esta empresa ha sido confrontada por los campesinos, indígenas por la contaminación de la zona.

La consigna de la marcha realizada en San José este lunes contra la industria piñera señalaba: “No nos queremos envenenar, paren paren de fumigar” que denota el carácter antipopular y los riesgos de gran contaminación del monocultivo de la piña.