Mora Salazar le pidió al Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Luis Felipe Arauz, aplicar el artículo 74 de la Ley Constitutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, para que los patronos morosos, sean físicos o jurídicos, que reciben beneficios del MAG o “tienen algún tipo de solicitud, permiso, exoneración o licencia con su ministerio, sean emplazados y por supuesto de forma inmediata se les interrumpa cualquier tipo de trámite, hasta tanto se pongan a derecho con sus obligaciones con la Caja”.

Los principales deudores que señala Mora Salazar son las empresas Semillas del Trópico S.A. y Semillas Olson S.A. Esta última compañía cambió de nombre y ahora se llama A & J Seed Farms S.A. Estas compañías han producido en nuestro país semillas para las corporaciones transnacionales de transgénicos Monsanto, Bayer y Calgene.

Los cultivos transgénicos autorizados en Costa Rica (CR) son los que se siembran para reproducir semillas para exportación (algodón y soya), y los de tipo experimental (maíz, piña, banano, plátano, arroz y tiquisque). A la fecha no se han presentado solicitudes de siembra de cultivos transgénicos para su comercialización dentro del país.

El consumo y venta de estos productos en la cadena alimentaria nacional se da por medio de la importación, especialmente de granos de origen transgénico por parte del sector agroindustrial, a saber: maíz y soya (para alimentar animales o hacer alimentos industriales). Lo anterior vulnera la bioseguridad ya que hay riesgo de que existan agricultora/es que utilicen dichos granos transgénicos como semilla. La siembra de estos cultivos en Costa Rica inició en 1991, cuando aún no habían regulaciones ni mayor información sobre este tema, por lo que estas primeras siembras pasaron desapercibidas por los sectores ecologistas y campesinos.

Este negocio ya registra impactos ecológicos como los eventos descontrolados de propagación de plantas y rebrotes de algodón transgénico en Cañas en 2005. Además, en Chomes se dieron intoxicaciones con uso de pesticidas en campos de algodón transgénico sobre más de 180 mujeres trabajadoras en los meses de octubre y julio del 2010 (IRET, 2011).

A finales del 2012 la aprobación de permisos para la siembra de maíz transgénicos desató una polémicas y una campaña ecologista que tiene detenido estos permisos.

En noviembre del 2012 había 8 municipios declarados libres de transgénicos. Hoy en día, un total de 75 declaratorias, en 67 municipios habían adoptado la política antitransgénicos, con lo que se alcanza el 92% del territorio nacional que se manifiesta en contra de estos cultivos.

El movimiento ecologista presentóel proyecto de ley 18.941para declarar de interés público y nacional el fomento de prácticas agroecológicas.

La iniciativa plantea la prohibición de liberar cultivos transgénicos en el territorio nacional, sin restringir con esto la investigación científica en ambientes confinados. El nuevo gobierno aseguró que va respetar la voluntad de los cantones que se han declarado "libres de cultivos transgénicos" en todo el territorio nacional y apoyará el proyecto de ley.

Los transgénicos son organismos patentados en los cuales el material genético (ADN) ha sido alterado de un modo artificial mediante técnicas de manipulación genética. Con esto se transfieren genes de un organismo a otro, también entre especies no relacionadas, por ejemplo entre animales y plantas. La naturaleza nunca produciría este tipo de cruzamientos genéticos artificiales que tienen riesgos comprobados científicamente sobre los agricultores, los consumidores y el ambiente