• Los venezolanos participaron de un simulacro electoral y de un plebiscito simbólico

Maduro y la oposición se midieron en dos votaciones

A dos semanas de la elección de los representantes de la Asamblea Nacional Constituyente, el gobierno realizó un simulacro electoral con masiva movilización. La opositora MUD dijo que la participación a su consulta superó las expectativas.  

Venezuela se expresó a favor y en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro en un contexto de crisis política. El mandatario pidió a sus compatriotas que hagan “todo por la paz” y aíslen a “grupos terroristas” que generan violencia, al tiempo que indicó que la Asamblea Nacional Constituyente que impulsa su gobierno es el camino para solucionar los problemas de la nación.

Según Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador en Caracas, el simulacro electoral organizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) con miras a la elección de los constituyentes y usado por el chavismo para probar su maquinaria electoral funcionó de manera impecable. Paralelamente, la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) realizó una consulta simbólica para recoger la opinión de los venezolanos sobre la convocatoria a la Asamblea  Constituyente. Al cierre de las votaciones la oposición dijo que la participación había superado las expectativas y que había registrado una cifra superior a cinco millones de votantes de un padrón de 19,8 millones.              

Ayer se puso a prueba la lealtad al gobierno de Maduro. A dos semanas de la elección de los 545 asambleístas, el chavismo probó su capacidad de movilización con un simulacro de votación, ensayo para medir a los suyos antes de los comicios convocados por el mandatario para el 30 de julio. “Estar aquí es una prueba”, dijo un anciano al salir del simulacro, sin importarle haber hecho una fila durante horas en un evento ficticio que le sirvió para apuntar su nombre en el registro que el chavismo mantiene para saber quiénes salieron a participar.

Los centros de votación para practicar en las elecciones de la Constituyente extendieron su horario por las filas interminables de personas que querían participar, aseguraron ayer fuentes del comando de campaña oficialista de ese proceso.

Maduro elogió la participación de este simulacro e hizo un llamado al diálogo a la oposición. “El pueblo dijo hoy basta de violencia, basta de terrorismo. Dijo: paz. Hago un llamado a la oposición para que medite bien lo que ha pasado en la calle hoy, los partidos políticos de ustedes tuvieron una consulta interna. Les digo: no se vuelvan locos, yo hago un llamado a que vuelvan a la paz, a la Constitución, iniciando un nuevo ciclo de diálogo”, sostuvo Maduro.

La MUD realizó una consulta simbólica en 2.030 puntos en toda Venezuela, con 14 mil mesas electorales y también en un centenar de ciudades del exterior. El rector universitario Benjamín Scharifker destacó que la jornada se realizó de forma pacífica, con algunos incidentes aislados, incluyendo el ataque a tiros en un centro de votación en el oeste de Caracas, que dejó al menos un muerto.

Aunque la oposición había informado que el ataque había dejado dos muertos, la Fiscalía habló solamente de una víctima mortal, una mujer que fue identificada como Xiomara Scott, de 61 años, quien era enfermera del Hospital Pérez Carreño. Otras tres personas fueron heridas de gravedad. Un grupo armado realizó disparos y utilizó bombas lacrimógenas en el punto de votación de Catia y algunas personas entraron a la iglesia para refugiarse, reportó el diario local El Nacional. Horas antes, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, dijo que tanto el simulacro de votación en la Constituyente como la consulta popular de la oposición se desarrollaban en calma, aunque reconoció hechos aislados de violencia.

Los centros de recolección de votos, instalados en los alrededores de iglesias, plazas y centros culturales, recibieron a los votantes en un concurrido acto de desobediencia durante esta jornada. El primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (Congreso), Freddy Guevara, dijo que las cifras preliminares indicaban una participación superior a cinco millones de votantes, de un padrón electoral de 19,8 millones.

El llamado plebiscito fue organizado al margen del sistema electoral formal, por lo que sus resultados fueron anticipadamente rechazados por el gobierno. Los venezolanos que participaron de la consulta respondieron a tres preguntas. Una apuntaba al rechazo a la Constituyente convocada por Maduro; otra, preguntaba si se le demandaba a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana “obedecer y defender la Constitución”; y la última, consultaba si se aprobaba la renovación de los poderes públicos y la formación de un gobierno de unidad nacional.

El líder opositor Henrique Capriles dijo que, en vista de la voluntad expresada masivamente ayr por el pueblo, Maduro debería retirar su propuesta de la Constituyente. Sobre esta consulta opositora, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) Tibisay Lucena pidió que no se generen “falsas expectativas” y resaltó que esta votación no tiene “validez jurídica”.