La ministra de Relaciones Exteriores Epsy Campbell en Bruselas junto a sus homólogos de la CELAC y la UE (foto: RREE)
La ministra de Relaciones Exteriores Epsy Campbell en Bruselas junto a sus homólogos de la CELAC y la UE (foto: RREE)

La Vicepresidenta y ministra del Exterior, Epsy Campbell, presentó la iniciativa para incluir en el marco de la cita de ministros del Exterior de la CELAC – EU en el espacio de reflexión y diálogo político, el abordaje de la crisis política y social que vive Nicaragua, que ha dejado un saldo de más de tres centenares de víctimas mortales y un alto número de heridos y detenidos.

“Costa Rica cree firmemente en la fuerza de las ideas, de los valores, de la cultura. En los valores de la democracia, la protección y promoción de los derechos humanos, el desarme y la construcción de una cultura de paz universal”, justificó Campbell su iniciativa.

“Los países que defendemos los derechos humanos y la democracia debemos alzar la voz ante situaciones que atentan contra las normas básicas de la convivencia. La crisis interna que vive Nicaragua, la represión y violencia contra el pueblo, es motivo de dolor”, resaltó Campbell ante el foro de ministros de Relaciones Exteriores de la CELAC y la UE, que se encuentra sesionando en Bruselas.

Costa Rica, informó a los jefes diplomáticos que lanzó un llamado al Gobierno de Nicaragua para que  implementara de inmediato las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que visitó aquel país y rindió un informe sobre situaciones que alarman por las violaciones a los derechos humanos del pueblo de Nicaragua, informe que señala además, el establecimiento de las condiciones necesarias para un proceso de diálogo legítimo.

Declaración Especial sobre la situación en la República de Nicaragua

Los Gobiernos de la República Argentina, República Federativa de Brasil, República de Chile, República de Colombia, República de Costa Rica, República del Ecuador, República de Guatemala, República de Honduras, México, República de Panamá, República del Paraguay, República del Perú y República Oriental del Uruguay,  ante la situación en la República de Nicaragua: 

1. Expresan su preocupación por la violación de los derechos humanos y las libertades fundamentales y su más firme condena a los graves y reiterados hechos de violencia que se vienen produciendo en Nicaragua y que han provocado hasta la fecha la lamentable pérdida de más de 300 vidas humanas y centenares de heridos;  la represión y violencia contra estudiantes y miembros de la sociedad civil, así como la tardanza en brindar asistencia médica urgente a los heridos.

2. Exigen el cese inmediato a los actos de violencia, intimidación y amenazas dirigidas a la sociedad nicaragüense; y el desmantelamiento de los grupos paramilitares

3. Instan a reactivar el diálogo nacional en Nicaragua, dentro de un clima de respeto a las libertades fundamentales, que involucre a todas las Partes para generar soluciones pacíficas y sostenibles a la situación que se vive en Nicaragua y el fortalecimiento  de la democracia, los Derechos Humanos y el Estado de derecho en ese país;

4. Apoyan a la Conferencia Episcopal de Nicaragua para que continúe sus trabajos en pro de la búsqueda y promoción de soluciones del conflicto y en el respeto de los derechos humanos de los nicaragüenses;

5. Agradecen a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por las visitas realizada a Nicaragua para investigar los sucesos e instan al gobierno de Nicaragua a cumplir con las 15 recomendaciones formuladas; y a colaborar con el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI);

6. Hacen un llamado al Gobierno de Nicaragua y otros actores sociales para que demuestren su compromiso y participen constructivamente en negociaciones pacíficas con resultados concretos que aborden los desafíos fundamentales del país, de forma pacífica, incluido el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la implementación de las recomendaciones de la Misión de Observación Electoral de la OEA y la celebración de elecciones libres, justas y oportunas, en un ambiente libre de miedo, intimidación, amenazas o violencia.

* Bruselas, 16 de julio de 2018