• Análisis

Tanques rusos a 300 kilómetros de San José (recuerdan)

Por Sergio Erick Ardón. Suena a estupidez colectiva. Que el gobierno de Nicaragua adquiera tanques de guerra, que da lo mismo donde los adquiera, pero que para favorecer el escándalo resultan ser rusos, se convierte en algo, según palabras del flamante Ministro de Seguridad Gustavo Mata, "alarmante" para toda la región centroamericana.

Sergio Erick Ardón, analista, político y ex diputado.

Los T72 son imponentes, y vienen a sustitur a los T55 que ya son chatarra. Que el gobierno de Daniel Ortega crea conveniente modernizar el equipamiento bélico de su país es su atribución y su derecho. Lo mismo hacen periódicamente los gobiernos y ejércitos de Guatemala, El Salvador y Honduras, para hablar solo de los centroamericanos, pero igual conducta siguen la mayoría de los gobiernos latinoamericanos.

No hay ejército mejor armado que el chileno, desde el Río Bravo a la Patagonia.

Pero volvamos a lo más cercano, lo que para el Ministro Mata alarma y para el Presidente Solís no nos afecta.

Que se gasten ingentes recursos en comprar armas, sean de la proveniencia que sean, en cualquiera de nuestros países, es una soberana estupidez, reflejo de una visión primitiva de las cosas.

Aquí nadie va a invadir a nadie ni va a declarar guerra alguna, esos tiempos ya pasaron. Los desencuentros se resolverán en los tribunales internacionales y en las instancias políticas regionales.

Entonces, para que tanques T72 como los que llegaron ya a Nicaragua, o aviones de combate F16 como los que tiene Honduras, o tanques y cañones de largo alcance de los que se ufana el ejército de Guatemala, o transportes blindados artillados como los de la fuerza armada de El Salvador.

Los procesos de modernización de estos ejércitos, más que de equipamiento sofisticado lo que requieren es de modernización política y mental, para que vayan cerrando cuarteles y bases y toda esa potencial fuerza de trabajo entre a servir y a producir.

Si hay algo de lo que debemos ufanarnos es de haber contado con políticos visionarios que suprimieron de la vida nacional el ejército.

Sin embargo debemos estar atentos para salirle al paso a los irresponsables atiza incendios que se desviven por alarmar a la gente, y sutilmente sugerir que ante las supuestas amenazas, que sus mentes afiebradas construyen artificialmente, hace falta volver atrás, olvidarnos de infraestructuras, mejoras en salud y educación y gastar las pocas platas que tenemos en armarnos hasta los dientes, y deleitarnos con uniformes, sables y charreteras.

Es decir, sumarnos a la estupidez colectiva.