En declaraciones a radio Monumental, Arias dijo que había aceptado participar en ese grupo a petición del dirigente opositor Leopoldo López, quien este martes se entregó a la justicia venezolana.

Los ex presidentes que integran el grupo, además de Arias, son Fernando Cardoso de Brasil, Ernesto Samper de Colombia, Ricardo Lagos de Chile y Felipe González de España.

"Se están viviendo momentos de mucha angustia en Venezuela. La situación tiende a empeorar después de los acontecimientos del pasado 12 de febrero", que dejaron tres muertos, incluidos dos estudiantes, afirmó el Premio Nobel de la Paz.

"Lo único que quisiera es ver que las cosas se normalicen, que vuelva al calma. Para esto el gobierno tiene que entender que hay una insatisfacción en la gente por lo que está sucediendo en Venezuela, no sólo la inflación más elevada de América Latina y una gran inseguridad, sino la violencia, que ya ha dejado a tres personas asesinadas", agregó Arias.

El ex presidente llamó al presidente venezolano Nicolás Maduro a escuchar a los manifestantes, reconocer que existe una oposición como en cualquier democracia, a la vez que le recomendó no usar a las fuerzas armadas contra quienes protestan.

Agregó que el uso de la fuerza lo único que hace es calentar aún más los ánimos y eso, dijo, es peligroso porque puede terminar en una guerra civil, “que nadie quiere”.

Agregó que le duele el silencio de los gobiernos latinoamericanos que no han alzado la voz para pronunciarse sobre la situación en Venezuela.

"Está bien que organismos internacionales como UNASUR y la CELAC (que presidente Costa Rica) sean amigos del presidente Maduro, que sean partidarios del régimen venezolano, pero ante el derramamiento de sangre lo menos que pueden hacer es levantar la voz para pedir que las cosas vuelvan a la normalidad", afirmó.