• Opinión

El ambiente no se defiende contaminando la verdad

Por Gustavo Meneses Calvo*.  Jorge Jiménez, de Marviva, cuestiona las políticas marinas de la actual administración y afirma que se dejará una lamentable herencia en temas de conservación marina en el artículo de opinión “Si no te gusta el consej0, cambia al consejero”, publicado este 16 de mayo en CRHoy. Sin embargo, olvida Jiménez que el ambiente no se defiende contaminando la verdad.

Esta administración no se obstina en revivir la pesca de arrastre; realizó un proceso histórico de diálogo con todos los sectores, incluido el académico y el ambiental, para buscar nuevas alternativas para permitir que los pescadores del camarón pudieran realizar esta actividad, de forma responsable y sostenible. Los ambientalistas se retiraron del proceso por su voluntad, pero la puerta para construir un modelo sostenible, se mantiene.

El Gobierno también evidenció su voluntad por un modelo equilibrado con el ordenamiento de la pesca del atún, que por primera vez estableció límites a la flota pesquera internacional. Y el Gobierno impulsa acciones para modernizar y mejorar la información y el manejo pesquero, algo que es reconocido internacionalmente.

Con respecto al cambio en el reglamento para autorizar la exportación de especies autorizadas, Jiménez está muy desinformado. No se hizo un cambio al Reglamento; simplemente se acató lo que establece la Ley. Un Reglamento no puede ir contra lo que dispone expresamente la Ley, como ocurre con la Ley de Vida Silvestre, que define que INCOPESCA es la entidad rectora para las especies marinas comerciales.

Y se equivoca Jiménez cuando dice que INCOPESCA será juez y parte. INCOPESCA funcionará en el Convenio CITES como autoridad técnica, por lo que deberá fundamentar sus posiciones con datos (contrario a lo que ha sucedido en la actual representación costarricense ante la Convención CITES), pero será el Ministerio de Agricultura el que actuará como autoridad administrativa.

Es falso que haya transgresión al sistema de pesos y contrapesos. Es falso que se modifican las regulaciones a conveniencia de intereses privados. Se mantienen los equilibrios, y no se modifica la Ley; al contrario, se le respeta en forma directa.

Triste es un país que pierde los equilibrios entre el ambiente y la producción responsable. Triste es un país donde las versiones no respetan la verdad y la ley.

Solicitamos al medio digital CRHOY.COM la publicación de este artículo, sin embargo no recibimos respuesta.

(* Gustavo Meneses Calvo. Presidente Ejecutivo de INCOPESCA)