• Podría señalarse que medios transgredieron límites éticos

Diputados pedirán profundizar revelaciones del Semanario UNIVERSIDAD

El revuelo que provocaron las revelaciones del Semanario UNIVERSIDAD sobre la cena en casa de Álvarez Desanti donde se decidió el retiro de Johnny Araya de la segunda vuelta electoral, el 4 de marzo 2014, en la que participaron los dueños y directores de La Nación y Canal 7, instaló en el Plenario Legislativo la duda de hasta dónde es ético en el ejercicio del periodismo que pregona su imparcialidad, participar en una mesa de decisiones políticas y no informar a la ciudadanía de esa filiación partidaria en su pretendida objetividad informativa.

El Semanario UNIVERSIDAD puso en evidencia las íntimas conexiones que existen entre los empresarios y directores de los medios de prensa corporativos del país con los partidos políticos tradicionales, en esta ocasión, el Partido Liberación Nacional (PLN) al punto de que fueron convocados a la cena en la que se iba a decidir si el candidato Araya continuaba o se retiraba de la contienda electoral en los comicios presidenciales de 2014.

El tema fue presentando ante el Plenario legislativo durante el tiempo de control político de ayer, miércoles, por los diputados de la fracción oficialista Franklin Corella y Víctor Morales Zapata, quienes cuestionaron y plantearon sus dudas sobre aspectos éticos del ejercicio del periodismo y la libertad de expresión y el derecho de acceso de los ciudadanos a informaciones veraces y pertinentes.

Los legisladores Corella y Morales, adelantaron que presentaran una moción para que el Plenario conforme una comisión que indague si el desempeño estos medios de prensa durante la pasada campaña presidencial se apega a los códigos de ética profesionales y al derecho ciudadano a estar bien informado o si hubo acciones que confrontan los derechos ciudadanos y transgreden los límites del servicio público que –al menos en teoría– brindan los medios de comunicación.

El reportaje de UNIVERSIDAD

El Semanario UNIVERSIDAD, publica el 28 de febrero en la edición digital, una nota en la que el periodista Álvaro Murillo actualiza un reportaje de su colega Ronny Rojas (ex periodista de La Nación), sobre la cronología de la renuncia de Araya a participar en el balotaje del 2 de abril de 2014, para el que entrevistó a los políticos liberacionistas y a los dueños y directores de La Nación y del Canal 7, que participaron de una decisión que cambió al PLN (Enlace a reportaje original: http://bit.ly/2megSGl).

Extraemos dos párrafos del semanario: “Ahora que se cumplen tres años de esa decisión inédita, UNIVERSIDAD reconstruye los acontecimientos de ese martes, a pesar de que varios de los protagonistas declinaron referirse a ello, como el propio Álvarez Desanti”.

“Almuerzo en casa de Araya. Un reportaje hecho por el periodista Ronny Rojas y publicado cuatro días después en el diario La Nación explicó desde ese momento el contexto de malas noticias que enmarcaron esa decisión. Recogió casi todos los momentos de esa jornada, salvo una reunión nocturna en la casa del jefe de campaña, porque en ese momento nadie se la confirmó para efectos de la publicación”.

Más adelante, continúa el reportaje de UNVERSIDAD así:

“Hubo, sin embargo, detalles de esa reunión que el periodista no logró publicar. Pues solo tenía confirmaciones off the record sobre las personas que participaron en esa conversación en la noche del 4 de marzo.

Ahora se reconoce que estuvieron el presidente ejecutivo de Grupo Nación, Manuel Francisco Jiménez; su editor general de ese momento, Armando González (actual director de La Nación); el presidente de Televisora de Costa Rica, René Picado; y el director de su noticiario, Ignacio Santos.

La presencia de ellos la confirmó Johnny Araya, casi tres años después, este viernes 24 de febrero por la noche. Aunque aseguró que esa reunión estaba pautada con antelación como parte de sus encuentros periódicos con los medios de comunicación.

Sobre la presencia de René Picado, Araya argumentó que son muy amigos. Sobre Manuel Jiménez, el actual alcalde de San José alegó no recordar el por qué de su asistencia a la reunión convocada por Álvarez Desanti, en la cual estaba presente además su esposa, Nuria Marín, cuñada del empresario.

Casi a las 10 p.m. de ese martes, según (Orlando) Guerrero, el candidato le contó por teléfono sobre la decisión tomada y ya no había marcha atrás. “No puedo hablarte más, estoy en una reunión con la prensa”, le atribuye el extesorero a Araya.

Para esta publicación, Santos contestó un mensaje: “las reuniones a las que asisto en mi condición de periodista y con fuentes noticiosas tienen para mí reserva profesional”.

El director de La Nación, Armando González, no quiso referirse a ese encuentro. Una posición similar a la que tomó cuando el periodista Ronny Rojas se lo preguntó a la 1 p. m. del jueves 6 de marzo en el centro de la sala de redacción de La Nación.”

(Enlace a reportaje original: http://bit.ly/2megSGl).