Después de la audiencia, Assange saluda desde el vehículo que lo lleva de vuelta a la cárcel. Imagen: AFP

Este es, sin embargo, solo el primer capítulo de la batalla legal que le espera al australiano, requerido por Estados Unidos para juzgarlo por “piratería informática”: este jueves, debió enfrentar una vista judicial por la petición de extradición sueca, que su equipo legal recurrirá en un proceso que podría alargarse hasta dos años.

“El combate continúa”, afirmó el periodista islandés Kristinn Hrafnsson, redactor jefe de WikiLeaks, afirmando que “mañana empieza la batalla más dura y más importante” que podría constituir “una cuestión de vida o muerte para Assange”.