El cardenal de Managua presidió la misa solemne, concelebrada junto a las autoridades de la iglesia Católica costarricense y el Nuncio Papal, a la que asistieron el presidente Luis Guillermo Solís, miembros de su gabinete y de los Poderes de la República.

El cardenal Brenes, aprovechó la homilía para recordarle a los católicos de ambos países que somos pueblos hermanos en María: “Que hermoso es encontrar a María en cada uno de nuestros corazones”, dijo, antes de pedir que las diferencias entre ambos países se resuelvan por medio del diálogo y los comprometió a ser verdaderos agentes de la paz.

A la peregrinación al santuario de la Virgen de Los Ángeles, del 1º al 2 de agosto, llegan católicos de varios países, en particular nicaragüenses residentes o llegados para el homenaje a La Negrita.

En el cierre de la peregrinación de cientos de miles de fieles marianos que durante días colmaron las calles y la plaza frente a la Basílica de Los Ángeles, el Cardenal también pidió a La Negrita por la Paz en el mundo.

Consultado sobre la homilía, el presidente Solís, también hizo un llamado a la paz sobre todo "en un momento de tanto dolor en lugares como Gaza".

 Las relaciones entre los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua se mantienen distantes como consecuencia de los conflictos limítrofes en varios puntos de la línea fronteriza, que dirimen en la Corte Internacional de Justicia, de la Haya.