Demandan acciones al gobierno para detener contaminación de ríos en el Caribe

Investigadores de la Universidad Nacional (UNA) y vecinos de la Laguna Madre de Dios, en el río Pacuare, en la provincia de Limón, demandan acciones urgentes del gobierno para evitar la contaminación con agroquímicos de los cuerpos de agua, que causan frecuentes mortandades de peces y otras especies.

Un grupo de científicos costarricenses pidió al gobierno que tome medidas urgentes para proteger los humedales del Caribe, específicamente la Laguna Madre de Dios, en el río Pacuare, donde se han presentado numerosos casos de mortandad de peces, el último en agosto pasado.

En una carta dirigida al ministro de Ambiente y Energía, Edgar Gutiérrez, siete investigadores del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET), de la Universidad Nacional (UNA), advierten que las mortandades de peces y otros organismos son causadas por el constante vertido de agroquímicos a los cuerpos de agua.

“Es imperativo el control de las áreas de protección de la vegetación ribereña que por ley debe existir (según la Ley Forestal, artículo 33)” y “lograr un compromiso con las compañías y agricultores para proteger los canales de la escorrentía que transporta agroquímicos junto con el agua de lluvia”, señala el documento.

También proponen promover la investigación para el desarrollo de métodos de manejo integrado de plagas y de agricultura agroecológica que hagan posible una reducción sustancial del uso de plaguicidas y abonos sintéticos.

“Finalmente, se debe considerar la eliminación progresiva de prácticas con alto riesgo de exposición como lo son las aplicaciones aéreas de químicos”, señalaron.

Los firmantes del escrito participaron, junto con investigadores de la Universidad de Estocolmo, en una investigación denominada Proyecto Evaluación del Riesgo de Plaguicidas Usados en Agricultura en Costa Rica (TROPICA), entre 2009 y 2015.

El estudio evidenció que es constante la presencia en las aguas de la laguna y en los ríos que llegan a ella, de plaguicidas con potencial para causar desastres ambientales.

El problema se origina, de acuerdo con la investigación, en el desarrollo de una agricultura intensiva de monocultivos, principalmente banano, piña y arroz, que requiere de un elevado uso de agroquímicos, una situación que ha colocado a Costa Rica entre los mayores consumidores de plaguicidas por área cultivada en el mundo.

La doctora Luisa Castillo, una de las investigadoras, explicó que el clima lluvioso y húmedo de la zona favorece que las sustancias tóxicas escurran hacia los cuerpos de agua.

“Diferentes estudios, realizados Otros estudios anteriores, desde los años 901990, han encontrado la presencia de fungicidas, herbicidas e insecticidas en lagunas y ríos de la región, en concentraciones capaces de causar muerte y efectos graves a largo plazo a los organismos”, indicó la bióloga.

Unas 30 sustancias se han registrado en los estudios realizados desde 2009, entre las cuales alguna de las más tóxicas son los insecticidas dDiazinon, fFenamifos y cCarbofuran; los herbicidas aAmetrina, bBromacil y dDiuron; y los insecticidas y nematicidas teTorbufos y eEtoprofos.

Los investigadores recalcaron además que “la liberación de estos contaminantes a cuerpos de agua naturales y el daño a especies objeto de pesca está prohibido por la Ley de Conservación de Vida Silvestre”.

Castillo enfatizó que “la biodiversidad del país se ve afectada por el alto uso de plaguicidas en la agricultura y que el país necesita ser coherente en su política ambiental, no es factible promover la imagen de Costa Rica cómo un país modelo en el campo ambiental y continuar con un modelo agrícola con alto insumo de agroquímicos que afectan la calidad de sus aguas y su biodiversidad”.

“Así como el país promovió la creación de su sistema de Areas de Conservación. En este momento  es urgente y debe ser prioritario desarrollar una política agrícola ambientalmente sostenible”, agregó.

 

Vecinos piden acuerdo con compañías

 

La semana pasada, un grupo de pescadores deportivos y vecinos de la zona afectada realizaron una protesta en San José, demandando al gobierno acciones en el mismo sentido que plantean los investigadores.

“Tenemos este problema desde hace muchos años; el agua drena y arrastra hacia la laguna el agroquímico, especialmente de las bananeras, y a menudo tenemos la muerte masiva de peces”, explicó el empresario turístico Julio Knight, quien es propietario de un restaurante a orillas de la Laguna Madre de Dios y es uno de los principales dirigentes del movimiento que organizó la protesta el pasado fin de semana.

“Cada vez hay menos pesca, que es la actividad principal de muchos vecinos, y los turistas se llevan una impresión horrible cuando ven esas mortandades, es difícil explicarles” afirmó Knight, quien demandó al gobierno que se pongan controles fuertes para detener el problema.

El dirigente planteó la necesidad de que se promueva un acuerdo con las compañías bananeras que operan en la zona, para evitar el drenaje de los agroquímicos a los ríos.

“Yo no estoy en contra de las bananeras, lo único que quisiera es que llegáramos a un compromiso para evitar que esto siga ocurriendo”, manifestó.