El Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH) del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y la FAO
El Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH) del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y la FAO

En el Corredor Seco Centroamericano y el Arco Seco de Panamá, 1.6 millones de personas padecen de inseguridad alimentaria y las sequías pasadas han dejado hasta a 3.5 millones de personas en necesidad de asistencia humanitaria.

Debido a la gran variabilidad climática y la exposición a fenómenos extremos, Centroamérica es una de las regiones más vulnerables a la sequía, especialmente en las comunidades del Corredor Seco, lo que se ve agravado por la falta de información climática para responder oportunamente a los riesgos en la agricultura.

El Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH) del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) ha trabajado conjuntamente con los servicios de meteorología de los países de la región para generar datos que permitan alertar sobre los riesgos que pueden afectar los cultivos.

Para impulsar estos esfuerzos, el CRRH en alianza con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han fortalecido las capacidades de los países centroamericanos en el monitoreo y alerta temprana de la sequía con el uso de información geoespacial a través del Sistema del Índice de Estrés Agrícola (ASIS).

Esta herramienta, desarrollada por la FAO, ha sido adaptada con información subregional para crear el Sistema de Vigilancia de la Sequía Agrícola en Centroamérica, que fue entregado hoy en Guatemala al CRRH.

“Estamos recibiendo de manos de la FAO esta herramienta de monitoreo de la sequía y ya contamos con un grupo consolidado de expertos de los servicios meteorológicos que están en plena capacidad de manejarla. Tenemos además una alianza estratégica con el Consejo Agropecuario Centroamericano, lo que va a permitir su sostenibilidad y aplicación directa en los países”, declaró Berta Olmedo, Secretaria Ejecutiva del CRRH.

El sistema ASIS de la FAO permite monitorear la vegetación y el estado de los cultivos, y así determinar la afectación y el riesgo de sequía agrícola.

“La herramienta se ha construido paso a paso para Centroamérica con el acompañamiento técnico de la FAO, donde siempre encontramos una respuesta rápida y efectiva”, afirmó Marcio Baca, Director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER).

“Pero el proceso no termina aquí, sino que apenas empieza su implementación en los países, que debe caminar de la mano de climatólogos y especialistas del sector agropecuario para tener impacto y rendir sus frutos. Porque contra el cambio climático hay que pensar globalmente, pero actuar localmente”, agregó.

Prevención, mitigación y resiliencia

A petición del CRRH, la FAO ha desarrollado dos proyectos de vigilancia de la sequía. El primero está destinado a monitorear los cultivos de granos básicos en la región, específicamente arroz, maíz y frijol. El segundo se centra en el área del Corredor Seco y monitorea los cultivos anuales, los pastos, los cultivos perennes y los árboles y arbustos.

“ASIS suministra imágenes satelitales en intervalos de 10 días, con base en las cuales las autoridades nacionales y los productores pueden tomar decisiones para implementar actividades de mitigación de los efectos de la sequía”, explicó Oscar Rojas, Oficial de Recursos Naturales y Agrometeorología de la FAO.

Con base en esta información, las autoridades nacionales pueden formular planes de prevención, de mitigación o medidas de contingencia cuando la sequía alcanza niveles críticos.

Estos planes contemplan acciones de prevención ante alertas de sequía, como la instalación de depósitos de agua de lluvia; acciones de mitigación para hacer frente a los primeros efectos, como el uso de semillas de ciclo corto cuando hay un pronóstico del fenómeno de El Niño; y medidas de contingencia como la asistencia alimentaria o la implementación de seguros agrícolas.

Esta información estará disponible en una plataforma que además permitirá la formación de recursos humanos, el intercambio de experiencias y propiciar alianzas con organismos de cooperación e investigación.

El Sistema del Índice de Estrés Agrícola (ASIS) ha sido calibrado con información de Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Al alimentarse con datos sobre el uso de los suelos y la duración del ciclo de los cultivos, el sistema permite detectar aquellas áreas agrícolas donde los cultivos muestran signos de riesgo de sequía.

Nicaragua fue el país pionero en calibrar ASIS a nivel nacional, por lo que ha sido elegido por, los directores de meteorología de la región para administrar y operar el Sistema de Vigilancia de la Sequía Agrícola en Centroamérica por el CRRH.

La calibración del sistema ASIS en Nicaragua ha estado a cargo del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (INETER), que ahora administrará el sistema regional. La Empresa de Transmisión Eléctrica S.A. (ETESA) de Panamá resguardará un duplicado de la información y estará en capacidad de manipular el sistema de forma operativa.

El apoyo a la implementación del Sistema de Vigilancia de la Sequía Agrícola en Centroamérica forma parte de los esfuerzos de la FAO, junto con los países, para aumentar la resiliencia de la población rural y mejorar la gestión del riesgo, y contribuir así a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.