Esa es la razón por la que el presidente Carlos Alvarado y la ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, celebraron la noticia como un éxito de su gestión y un indicio importante de que se ha empezado a revertir la tendencia al crecimiento del déficit.

La noticia la ha dado el presidente en el aeropuerto Juan Santamaría, minutos antes de abordar un avión que lo llevará a Davos, Suiza, para participar en el Foro Económico Mundial, que reúne a presidentes, jefes de Estado, líderes empresariales y científicos de más de 100 países del mundo.

Tanto el Banco Central de Costa Rica como organismos internacionales habían pronosticado un déficit fiscal equivalente al 7,2% del Producto Interno Bruto (PIB) para finales de 2018. No obstante, el Ministerio de Hacienda nos informa que ha sido solo del 6%, pese a una serie de factores adversos como una baja en la producción, una caída en los ingresos tributarios, un contexto internacional poco favorable y una prolongada huelga en el sector público.

El déficit es incluso menor al del año pasado, que fue de 6,16% del PIB.

 

Medidas

¿Cómo fue entonces posible el resultado anunciado por las autoridades en un contexto tan poco favorable?

Según la ministra Aguilar, las medidas más importantes tuvieron que ver con la contención del gasto: de la reducción de 1,2% con respecto al déficit previsto, 0,82% corresponden a reducciones en todos los rubros del gasto público. Lo único que subió por circunstancias fuera del control del Estado fueron los intereses de la deuda.

En cuanto a los impuestos, las finanzas púbicas se vieron afectadas negativamente por una baja en la recaudación de los impuestos de consumo y del combustible, a causa de un menor ritmo de crecimiento económico.

Sin embargo, la amnistía tributaria permitió al gobierno recuperar 152.000 millones de colones por parte de contribuyentes que mantenían deudas pendientes de periodos anteriores.

La ministra destacó además que, si bien la tendencia de la deuda sigue siendo creciente, las medidas adoptadas por el gobierno en su conjunto permitieron cerrar con un porcentaje de deuda inferior al previsto (de 55,4% a 53,7% del PIB).

El presidente Alvarado comentó que el objetivo final del saneamiento de las finanzas públicas “es sentar las bases de la reactivación económica que permita la construcción de una sociedad más justa e inclusiva para todos los habitantes del país”.