Dewayne utilizó decenas de veces herbicidas de las marcas RangerPro y Rounduy, comercializadas por Monsanto en EE.UU., las cuales contienen la sustancia activa glifosato que es comúnmente usada en Costa Rica. A pesar de que su uso solo se permite en la agricultura y cultivos específicos, es común que el glifosato se aplique en áreas verdes de zonas públicas urbanas de Costa Rica, como parques, cementerios, rondas de calle, aceras, caños y todo tipo de áreas verdes y recreativas. Esto expone a toda la población en especial a la niñez y personas adultas mayores.

La Defensoría de los Habitantes acogió una denuncia del catedrático de la Universidad Estatal a Distancia-UNED y activista, Dr. Jaime García, conformando una comisión de varios ministerios para valorar la regulación y la posibilidad de prohibir el uso del glifosato en áreas públicas pues únicamente está permitido para uso agrícola (Semanario Universidad, 22-5-2018).

Costa Rica es el mayor consumidor de plaguicidas del mundo según diversas fuentes (World Resources Institute,2010 y FAO, 2010 ). Los plaguicidas se pueden clasificar por su acción biocida siendo los de mayor uso en el país los fungicidas (46%) herbicidas (29%), nematicidas con un 16% del total importado (Ramírez et al.,2009). Del grupo de los herbicidas es el glifosato el de mayor uso en Costa Rica y a nivel mundial. Según una investigación (Ramirez et al,2017) las importaciones de este herbicida se han incrementado 48,5 veces entre 1982, con 36 toneladas de ingrediente activo (T i.a.), y 2013 con importaciones de 1.761 (T i.a.). 

Según los investigadores por cultivo: la palma africana consume el 24,9% del total de glifosato usado en el país, le sigue el arroz (7,8%), café (5,4%), banano (5,2%), cítricos (4,6%) y pastos (3,7%).

Esta misma investigación estimó el consumo para zonas no agrícolas y urbanas cercano al 37,1% del total de glifosato usado en Costa Rica. Además, concluye que del glifosato usado en Costa Rica: “la mitad lo consumen los cultivos perennes, más de una tercera parte se consume en zonas no agrícolas y solamente un 10% en cultivos anuales”.

Impactos en la salud y ambiente. La exposición prolongada a glifosato está asociada con la incidencia de tipos de cáncer. El Centro Internacional de Investigaciones sobre Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), de la Organización Mundial de la Salud (OMS), categoriza al glifosato bajo su clasificación 2A: “probablemente cancerígeno para humanos”. También lo liga con daño en los cromosomas y en el ADN de células humanas (IARC, 2015).

Según Fernando Ramírez, investigador y docente del Instituto Regional de Estudios en Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional (UNA) “aun cuatro días después de aplicado, queda entre un 10% y 20% del glifosato aún no absorbido en la superficie de la hoja” (Semanario Universidad, 22-5-2018). Además es muy tóxico para organismos acuáticos como peces, algas y helechos; medianamente tóxico para anfibios, crustáceos y lombrices de tierra (IRET, 2015).

En febrero pasado la UCR se unió a otras instituciones, entre ellas 18 municipalidades y la UNED, que han prohibido el uso del glifosato y otros herbicidas en espacios públicos que están bajo su administración.

El Consejo Universitario de la UCR en sesión N.° 6148 recomendó no utilizar el herbicida glifosato en las propiedades de la Universidad de Costa Rica, según la resolución “la decisión del Órgano Colegiado se sustenta en la solicitud realizada por el Consejo de Área de Salud y los resultados de un estudio de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en la cual los expertos evaluaron la carcinogenicidad de varios pesticidas y determinaron que el glifosato probablemente tenga efectos de este tipo en el ser humano” (Consejo Universitario, 5-2-2018).

La prohibición del uso del glifosato en áreas públicas ya es un hecho en Francia, Italia, Bélgica, Holanda, Malta, Sri Lanka y cientos de gobiernos locales, por ejemplo, en España más de 45 municipios han adoptado restricciones o prohibición al uso del glifosato (Garcia J en Diario Extra, 23-5-2018).

Costa Rica es el país más fumigado del mundo y el glifosato el herbicida de mayor uso, partiendo de estos hechos consideramos que la Comisión de la Defensoría de los Habitantes y ministerios debería recomendar de manera preventiva la prohibición de la aplicación del glifosato, al menos en áreas públicas; en virtud de resguardar la salud pública y el derecho a un ambiente sano. Lo anterior mientras toma acuerdos definitivos y con base en el principio precautorio y la evidencia científica valorada en la reciente condena en Estados Unidos y mucha otra disponible. 

(* Pacheco, Encargado del Centro Especializado de Agricultura Orgánica del INA y Álvarez, Coordinador del Programa Kioscos Socioambientales de la UCR).