Mediante esa acción legal, el Instituto pretende recuperar los ingresos no percibidos entre noviembre de 2011 y junio de 2015, debido a la incongruencia entre las tarifas de usuario final y las de inteconexión aprobadas por la misma Sutel. El ICE estima el monto en ¢15.644 millones en pérdidas y ¢1.611 millones en intereses.

El reclamo del ICE está basado en la resolución RCS-088-2015 del regulador, en la cual para condenar al Instituto por estrechamiento de márgenes, la Sutel establece que intervienen dos costos principales: ¢17.95 por originar la llamada y otros ¢17,95 por terminarla, para un total de ¢35,90 por minuto.

Ese monto no corresponde con la tarifa máxima de usuario final autorizada por el regulador, que está fijada en ¢29,49 por minuto prepago y 30 por minuto pospago.

“Con esa resolución, la Sutel reconoce tácitamente que las tarifas máximas de usuario final (los ¢30) están por debajo en ¢5,90 del costo de originar y terminar una llamada de telefonía móvil”, explicó José Luis Navarro, director de Relaciones Regulatorias del ICE.

Agregó que “los daños y perjuicios ocasionados al ICE -y a los otros operadores móviles- son producto de esa distorsión provocada por la Sutel en 2009, cuando fijó las tarifas máximas de usuario final.

Como se recuerda, en 2015, Sutel multó al ICE por más de ¢2.000 millones como responsable de estrechar los márgenes. Precisamente es en esa resolución donde se evidencia que existe una política tarifaria distorsionada.

En ella, el regulador reconoció que el mercado de telecomunicaciones móviles en nuestro país, tanto mayorista (originación y terminación de llamadas en redes móviles) y como minorista (tarifas máximas para usuarios del servicio móvil), es susceptible a conductas de estrechamiento de márgenes.

“Ese estrechamiento de márgenes ocurre, precisamente, porque las tarifas de usuario final fijadas por Sutel están ¢5,90 por debajo del costo de originar y terminar una llamada móvil”, concluyó Navarro.