La UCR otorgó doctorado honoris causa a la bailarina cubana Alicia Alonso

La Universidad de Costa Rica otorgó este miércoles un doctorado honoris causa a la bailarina cubana Alicia Alonso, fundadora del Ballet Nacional de Cuba y figura señera de la danza mundial.

"Nuestra comunidad universitaria le agradece aceptar este doctorado honoris causa como reconocimiento a su proyecto de vida: bailar y hacer bailar”, dijo el rector Henning Jensen en un emotivo acto que tuvo lugar en el auditorio de la facultad de Educación.

“Reconocemos en este su proyecto una misión de entrega a la formación y a la disciplina, que ha sido reconocido durante décadas en todas partes del mundo", afirmó Jensen.

El rector de la UCR explicó que la decisión de otorgar la distinción la bailarina cubana obedece, entre otras razones, al carácter pinero de su trabajo, a su papel como directora del Ballet Nacional de Cuba y a su incansable labor de preparación de verdaderos profesionales de la danza.

Alonso, de 96 años, estuvo presente en la ceremonia en compañía de su esposo, el escritor Pedro Simón, y se mostró alegre y emocionada con el reconocimiento, que agradeció en voz firme con un “vamos pa’delante, compañeros”.

El reconocimiento del mundo a la danza cubana es algo que "no solo nos pertenece a nosotros (los cubanos)" sino a América Latina y el Caribe en su totalidad, aseguró Alonso, en un discurso que fue leído por su esposo.

"Creo que si algo prueba mi carrera artística y la existencia del Ballet Nacional de Cuba es que la danza clásica y la incorporación a nuestra América de la gran herencia universal de este arte, es algo posible", expresó la "prima ballerina asolluta" ante un abarrotado auditorio que le ovacionó -de pie.

Alonso se remontó a los orígenes de su larga carrera de ocho décadas al señalar: "Yo fui sencillamente una niña que quería bailar en una lejana época del siglo XX y que pronto descubrió lo que más se ajustaba a sus sueños: el arte del ballet clásico".

Quería hacerlo "en un contexo en que no se veía bien que una muchacha tomara el baile como profesión y en un país donde no existía tradición en ese arte, ni una compañía profesional".

"Pero he aquí que aquella niña quería bailar como algo radical y profundo, con una fuerza que sería su razón de ser. Y aparecieron profesores y circunstancias que me llevaron a Estados Unidos y me permitieron formarme con grandes maestros europeos", relató la artista.

Alonso destacó que su largo recorrido de ocho décadas ha sido intenso y difícil, pero ha dado buenos resultados no solo en Cuba sino en toda América Latina donde hoy existen grandes bailarines e importantes compañías de danza.

El reconocimiento del mundo a la danza cubana es algo que "no solo nos pertenece a nosotros (los cubanos)" sino a América Latina y el Caribe en su totalidad, señaló.

Alonso llegó a San José junto al Ballet Nacional de Cuba que el sábado y el domingo se presentará en el Teatro Melico Salazar, de la capital costarricense.