El presidente Alvarado y miembros de su gabinete se reúnen con Murat Sönmez, en Davos, Suiza. (Cortesía Presidencia)

Alvarado se reunió el miércoles con el director general de la Red, Murat Sönmez, para formalizar la solicitud.

Los proyectos del Centro se centran en desarrollar políticas-marco que beneficien tanto a industrias como a las naciones, e involucra a múltiples actores, incluyendo los entes reguladores.

El presidente Alvarado explicó que “el Centro tiene las mejores prácticas en lo último en tecnología, en impresión 4D, en biotecnología, en manejo de bases de datos, en inteligencia artificial, en block chain. Es decir, es el Centro que maneja la punta de las diferentes tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial”.

“Que Costa Rica se incorpore en esta red es una forma de ponernos a la cabeza. Ser un laboratorio que pone a disposición todas estas tecnologías, no solo para un grupo o para quienes tengan los recursos para hacerlo, sino para toda la población”, explicó el mandatario.

Según el Foro Económico Mundial, los cambios de la Cuarta Revolución Industrial –que son impulsados por la inteligencia artificial y la hiperconectividad- traerán consigo cambios sociales muy importantes, empezando por nuevas formas de creación de empleo, como el trabajo de forma colaborativa que ya impacta la vida cotidiana de millones de personas.

El ministro costarricense de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones, Luis Adrián Salazar, quien acompaña a Alvarado en la cita, junto a la ministra de Comercio Exterior, Daylá Jiménez, resaltó como elemento principal la convergencia de esfuerzos a nivel internacional para alcanzar una transformación disruptiva en beneficio del conjunto de la sociedad.

“Todos somos parte de este proceso. La empresa privada, los ciudadanos, las universidades…  Todos formamos parte de un conjunto para lograr que el país lidere esta transformación tecnológica y científica que vive el mundo”, señaló el jerarca.

Se proyecta que la sinergia entre las personas y la tecnología seguirá aumentando. Es posible que para 2025 alrededor del 10% de las personas en el mundo usen ropa conectada a Internet, probablemente se haya logrado la primera impresión 3D de automóviles o que se realice el primer trasplante de pulmón con tecnología de impresión 3D, solo para citar algunos ejemplos.