Vista parcial de la marcha contra la Reforma Fiscal (Foto: ANDE)
Vista parcial de la marcha contra la Reforma Fiscal (Foto: ANDE)

Una alianza de centrales sindicales y gremios como hace tiempo no se ve en nuestro país, entre vítores y consignas contra la reforma fiscal que el gobierno buscaba aprobar en una carrera contra el tiempo, ratificaron la medida de fuerza que se llevará a cabo este miércoles (25.04.18) a las 8:00 am con una marcha que recorrerá la avenida Segunda desde el Parque La Merced hasta la Asamblea Legislativa donde se discute el proyecto de fortalecimiento fiscal. 

El ministro de Hacienda, Helio Fallas, ahondó en la necesidad de aprobar el Proyecto N° 20580, Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, que posee cuatro componentes dirigidos a aumentar los ingresos del Estado, la racionalización del gasto público y medidas para mejorar la recaudación y evitar los altísimos niveles de evasión fiscal que existen en nuestro país.

Los sindicatos se oponen al proyecto de reforma fiscal que se discute en la Asamblea Legislativa por lo que van a una huelga, este miércoles, convocada por los gremios del Magisterio: ANDE, Apse y SEC, la ANEP, el sindicato de RECOPE, Unión Medica Nacional, las centrales sindicales Patria Justa y BUSSCO, Incofer, el ICE, Cooperativistas, entre otros.

Fallas señaló que la no aprobación de este proyecto que fue consultado con todos los sectores económicos, va a acarrear severas consecuencias en las finanzas estatales que terminarán afectando a los funcionarios públicos y a programas estratégicos del gobierno.

Los sindicatos reiteraron que el paquete fiscal propone una serie de medidas, en especial el aumento del porcentaje del impuesto de ventas, que hace que el pago de la crisis “recaiga sobre las espaldas de los trabajadores”, que no son los responsables de crisis de las finanzas públicas.

Los datos del Ministerio de Hacienda señalan que los gastos de gobierno se distribuyen entre las transferencias (30%), remuneraciones (28%), amortización e intereses de la deuda (32%), lo que le da una rigidez. El 59% de los ingresos son corrientes y el restante 41% es financiamiento vía deuda interna. O sea, el Estado sólo capta sanamente recursos para garantizar su pleno funcionamiento en 7 de los 12 meses del año.