Madres, Abuelas, HIJOS, Familiares y amigos portaban una enorme bandera con los rostros de los desaparecidos, en la conmemoración de los 38 años del Golpe Militar.
Madres, Abuelas, HIJOS, Familiares y amigos portaban una enorme bandera con los rostros de los desaparecidos, en la conmemoración de los 38 años del Golpe Militar.

Se conmemoraban el pasado 24 de marzo los 38 años de último golpe militar que abrió la página más triste de la historia argentina. La brutal represión que siguió, cobró la vida de miles y dejó un saldo dantesco de 30.000 desaparecidos.

Una interminable bandera, cuajada de fotos, larga como la memoria que no se quiere perder, también avanzaba en las manos de los familiares y amigos de aquellos cuyos ideales los muchachos de secundaria reivindicaban.

He sido testigo de muchos desfiles y actos políticos, pero ninguno me ha conmovido tanto como este. Y es que los argentinos pagaron un precio altísimo en su resistencia al golpe y a la regresión política y social que este representaba.

Dos días antes visité con amigos, testigos vivientes de aquellos terribles años, el Memorial que se levanta a orillas del Río de La Plata, y que en largos muros de granito contienen los nombres, lista interminable de los lanzados en racimos a las aguas del estuario o al mar por los militares que así decían defender "su Argentina", aquella de los estancieros y banqueros que temían los cambios sociales que les restaran poder.

Si lo de Chile fue conmovedor, esto de Argentina, multiplicado por diez, es aterrador. Ya ven, Buenos Aires es mucho más que Caminito, la feria de San Telmo, el Café Tortoni, las milongas, las chacarearas o los añorados tangos y las parrilladas.

Es también pueblo en lucha, Madres que reclaman saber de sus hijos desaparecidos, abuelas que buscan nietos que fueron regalados -ya han encontrado a 110- y una juventud que a la distancia en el tiempo reivindica las banderas de los que hace no mucho, eran asesinados por levantarlas.

Mañana iremos de vuelta, y los sentimientos de solidaridad y fraternidad que hemos recogido entre sinceros abrazos y lindos recuerdos nos acompañan.