Joseph Stiglitz durante su conferencia en San José.
Joseph Stiglitz durante su conferencia en San José.

“El capitalismo pone un énfasis desproporcionado en el Producto Interno Bruto, pero ese es un indicador que no puede medir el grado de bienestar de la gente… Las cooperativas están en mejor capacidad de poner a las personas en el centro de la actividad económica”, aseguró Stiglitz.

Invitado por el Centro de Educación y Capacitación Cooperativa (Cenecoop) y la Universidad de Costa Rica, el Premio Nobel impartió una conferencia en el hotel Wyndham Herradura, en la que participaron físicamente unas 800 personas, más igual número de educadores conectados vía teleconferencia desde distintas regiones del país.

Al evento acudieron el presidente Luis Guillermo Solís y el presidente electo Carlos Alvarado, ministros del gobierno, académicos y dirigentes de numerosos organismos del movimiento cooperativo y de cooperativas de base.

 

El mito del sueño americano

La idea de un Estados Unidos como un mundo de oportunidades para todos y con un alto nivel de vida, no es más que un mito que está lejos de corresponderse con la realidad, aseguró Stiglitz.

“Estados Unidos tiene el nivel más alto de inequidad y más bajo de igualdad de oportunidades”, manifestó.

Mientras la productividad aumenta, la riqueza se concentra en un 1% de la población y la mayoría de los trabajadores tienen ingresos similares a los que percibían hace 70 años. Mientras tanto, dos familias estadounidenses, la Walton y la Koch, acumulan una fortuna e 212.000 millones de dólares

La expectativa de vida se ha reducido en amplias zonas del país en el periodo comprendido entre 2000 y 2014. Las causas de ese descenso en la expectativa de vida son los problemas de drogas, alcoholismo y suicido. “Esas son muertes por desesperación”, acotó Stiglitz.

Es llamativo, señaló, que estas zonas coinciden con aquellas en las que Donald Trump obtuvo el mayor apoyo electoral, lo que vino a confirmar su propia advertencia -hecha algunos años antes- de que por la falta de equidad, Estados Unidos tendría que pagar un alto precio no solo en términos económicos, sino también políticos. “Lo que ha ocurrido (con el triunfo de Trump) es mucho peor de lo que esperábamos”.

Dijo que la teoría del también Premio Nobel Milton Friedman, “apóstol del libre mercado”, llevó a las empresas a enfatizar el valor de las acciones, con un efecto desastroso porque las indujo a abandonar aspectos esenciales como la inversión a largo plazo, la mejora en las condiciones de trabajo de los empleados, los beneficios, los programas de pensión, etc.

Lamentablemente, afirmó, ese modelo que se desarrolló a partir de la década 70 del siglo pasado, ha tenido una gran influencia en todo el mundo.

 

Costa Rica y el cooperativismo

“Ahora, debemos pensar hacia dónde vamos a partir de aquí. Se solía creer que promoviendo una sociedad equitativa íbamos a perder el crecimiento económico. Eso se ha demostrado que es un error. Si queremos crecimiento económico, debe haber más equidad, más integración de la mujer a la vida económica, mayor participación en la toma de decisiones”, indicó Stiglitz.

En Estados Unidos, las 300 cooperativas más grandes facturaron 2 trillones de dólares en 2017, lo que habla de su capacidad para generar riqueza. Esto es así porque las cooperativas hacen posible una mejor distribución de la riqueza y se preocupan por el bienestar de sus miembros; los trabajadores tienen voz y voto y las empresas son más sensibles a los problemas de las comunidades.

Además, por no estar exclusivamente concentradas en el lucro inmediato, tienen más capacidad de planificar a largo plazo y de crecer exitosamente.

Por sus características, consideró el Premio Noble, el cooperativismo está en mejor capacidad de contribuir al desarrollo de un modelo de producción sustentable, que reduzca la contaminación ambiental en general y reemplace el carbono por fuentes de energía más sustentables.

Stiglitz destacó el desarrollo del movimiento cooperativo costarricense y enfatizó en la importancia de la educación para el cooperativismo, no solo para aumentar las capacidades de quienes ya participan del sector, sino también para promoverlo entre niños y jóvenes.

Asimismo, se refirió a la necesidad de que el movimiento cooperativo cuente con el apoyo del Estado y que se genere marcos jurídicos adecuados para su desarrollo.

Sin embargo, anotó que el desarrollo del cooperativismo plantea retos importantes a los que hay que dar respuestas oportunas.

Uno de ellos es cómo mantener el espíritu y el sentido de identidad propio de esta forma de producción cuando las empresas cooperativas empiezan a crecer y se incorporan nuevos trabajadores en números crecientes.

Otro de los dilemas es definir si es conveniente o no la incorporación a las cooperativas de colaboradores que solo tienen el carácter de trabajadores, sin ser miembros activos, algo que sucede a menudo en las empresas de mayor tamaño.

“El cambio de modelo de producción implica un proceso de adaptación”, concluyó.