El papa Francisco y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se reunieron este lunes en el Vaticano con el fin de analizar los esfuerzos para lograr una solución política del conflicto de Siria. Ambos siempre se han mostrado a favor de una solución diplomática.

El encuentro se produce después de que el pasado 5 de septiembre el Sumo Pontífice enviara una carta al mandatario ruso con ocasión de la apertura de la Cumbre del G20, en la que pedía a los líderes de esos países que evitasen "soluciones militares" en Siria.

Además de Siria y la situación en Oriente Medio, la reunión se produce en un momento de diálogo y acercamiento entre la Iglesia católica y la ortodoxa rusa.

Putin no solo dialogó este lunes con el papa, también lo hizo con el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, y más tarde en Roma (capital) con su par, Giorgio Napolitano, y con el exprimer ministro y representante especial de Naciones Unidas, Romano Prodi, anunció un asesor del Kremlin (conjunto de edificios civiles y religiosos situado en el corazón de la capital Moscú).

Recordó el asistente presidencial para asuntos internacionales, Yuri Ushakov, que esta es la primera visita a la Península Itálica del líder ruso desde que reasumió como jefe del Estado eurasiático hace 18 meses.

Su viaje anterior a Italia en abril de 2010 fue en la condición de primer ministro, aclaró el experto.