Costa Rica se abrió a la mayor importación de agroquímicos en su historia, llegando alcanzar 18,6 millones de kilogramos, casi una tonelada más que el año anterior.

Datos del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), documentan que en 2017 se efectuó una importación histórica de venenos hacia Costa Rica, “en total se contabilizan 18,6 millones de kg de ingredientes activos”, se informó.

“Costa Rica nunca había importado tantos agroquímicos en su historia como lo que ha ocurrido desde la entrada en vigencia de los polémicos decretos ejecutivos 39995-MAG y 40059-MAG. Los reglamentos establecidos por estos decretos están siendo impugnados en la Sala Constitucional bajo los expedientes 18-009107-0007-CO y 18-019039-0007-CO” dijo Fabián Pacheco, líder ecologista del Bloque Verde.

Estos decretos suprimieron el requisito de las pruebas toxicológicas para los agroquímicos que van a introducirse en el país, una medida de alta peligrosidad porque se abrió una puerta a la importación de plaguicidas que perjudican a salud humana y la salud ambiental, afirmó Pacheco.

En el criterio técnico que se produjo este miércoles, el ministerio de Salud respaldó el criterio del MINAE que hace unos días pidió al Ministerio de Agricultura (MAG) suspender la aplicación del reglamento por graves fallas en los controles de toxicidad de los plaguicidas.

El ministerio de Salud (MinSa) señaló la posible inconstitucionalidad de Decreto 39995 y respaldó los argumentos planteados por las organizaciones ambientales, agricultores orgánicos, apicultores y académicos al señalar la importancia de que el registro de plaguicidas sea respaldado por estudios toxicológicos.

El médico Daniel Salazar, Ministro de Salud, explicó que “el alto consumo de plaguicidas ha traído como consecuencia problemas en la salud humana de los trabajadores agrícolas, la salud de los consumidores, salud ambiental y problemas agroecológicos”

El ministro Salazar señaló también que “el Ministerio de Agricultura y Ganadería no toma en cuenta para al criterio de información toxicológica del Ministerio de Salud, que existe el riesgo de que haya perjuicio en la salud humana y/o del ambiente. Por lo que dichos estudios toxicológicos son se suma importancia para evaluar el riesgo a la salud que generan los plaguicidas a la población y/o al ambiente”.

Desde hace meses, no se realizan análisis a los plaguicidas debido al decreto 39995 firmado en 2016, señala el MinSa, y alertó de que han encontrado toxicidad aguda, toxicidad subcrónica, toxicidad crónica, mutagenicidad, intoxicación, metabolismo, en estudios de eficiencia y evaluación de riesgo de la población.

Pese a estos señalamientos, que actualmente, son discutidos en la Sala Cuarta el ministro del MAG, Renato Alvarado, amplió los plazos de validez de los registros mediante otro decreto ejecutivo (N.º 41481), mismo que reforma parcialmente al DE 39995.

Entre las reformas se puede señalar: ampliación del tiempo a cinco años para que empresas presenten la información; disminuye el tiempo de respuesta para SFE de meses a días; la información química es una simple verificación y además, las empresas pueden pedir homologación de plaguicidas sin presentar pruebas de eficacia agrícola, señaló Pacheco.

Producto de estos decretos, los plaguicidas han ingresado al país de forma descontrolada y sin la participación exigida por MINAE y Ministerio de Salud.

Este crecimiento es señal de que la apertura de los registros produjo un aumento considerable en el ingreso de plaguicidas al país y no como argumentan los defensores de los venenos que se iba a reducir la aplicación de estos peligrosos productos, dijo Pacheco.

Coincidentemente con la entrada en vigor de los decretos de plaguicidas firmados por la Administración Solís Rivera a finales de 2016, Costa Rica se abrió a la mayor importación de agroquímicos en su historia, llegando alcanzar 18,6 millones de kilogramos, casi una tonelada más que el año anterior.