• Buen clima para llegar a acuerdos

Banco Mundial sugirió aprovechar acuerdo político para una reforma fiscal más completa

El Banco Mundial destacó la importancia de que los diputados de diferentes fracciones legislativas están apoyando la reforma tributaria en Costa Rica, lo que se reflejó en la aprobación, el martes anterior, del nuevo texto sustitutivo del proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, y apeló a que se aproveche este acuerdo político para lograr una reforma fiscal más completa.

Oscar Avalle, representante del Banco Mundial para Costa Rica advirtió que la reforma fiscal debe ser completada.

El BM lamentó la aprobación de una serie de mociones que reformaron el texto del proyecto de ley, las cuales, señaló, “reducirán el impacto en los ingresos por la reforma, lo que deja al país sin la capacidad de resolver su problema fiscal”.

Lograr un acuerdo para aprobar la reforma fiscal es crítico y cuanto más se posponga, mayor será la afectación sobre las finanzas públicas. Mientras que en 2015 la reforma necesaria para estabilizar la deuda era de 3.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), hoy se requieren medidas que generen un cambio en las cuentas fiscales de 4.5 por ciento del PIB.

“Costa Rica no debe aplazar la toma de medidas para reducir el déficit fiscal, el cual ha alcanzado el nivel más alto en la historia del país”, dijo Oscar Avalle, Representante para Costa Rica del Banco Mundial. “Si el objeto es asegurar la sostenibilidad financiera y el futuro de los importantes logros sociales que el país ha conseguido en las últimas décadas, esta reforma propuesta es insuficiente, pero representa un paso en la dirección correcta”.

Invitamos a las partes a seguir trabajando para lograr los acuerdos necesarios lo antes posible, dijo el BM, para alcanzar una reforma suficiente que permita controlar los persistentes déficits y la inflación, colocar la deuda en un camino sostenible, reducir la pobreza y fomentar el crecimiento inclusivo.

El nivel del déficit entre 2010 y 2016 fue en promedio 5.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB); y en 2017 alcanzó un nivel aún más preocupante con un 6.2 por ciento, el más alto desde la crisis de 1980.

“Estos desbalances fiscales ocasionaron un explosivo crecimiento de la deuda pública, que pasó de menos del 25 por ciento del PIB en 2008 a casi 50 por ciento en 2017. Aprobar esta reforma es imperativo en el entorno actual” sentenció Avalle.