• EEUU protestará ante China

'Hackers' chinos espiaron el sistema de defensa de EEUU

Estaría comprometida 'la columna vertebral' de la red de defensa regional del Pentágono en zonas de Europa, Asia y el Golfo Pérsico

YOLANDA MONGE

Washington. El presidente Barack Obama se entrevistará el mes que viene en California con el presidente chino Xi Jinping y uno de los asuntos que el mandatario norteamericano pondrá sobre la mesa es el uso del ciberespionaje por parte de Pekín –que el régimen chino niega- a empresas o agencias de EE UU. El último caso de ataque cibernético chino ha sido expuesto hoy por el diario The Washington Post que informa de que más de 20 sistemas armamentísticos estadounidenses han sido infiltrados por la acción de hackers chinos, según establece un informe confidencial preparado para el Pentágono.

La columna vertebral de la red de defensa regional del Pentágono en zonas de Europa, Asia y el Golfo Pérsico ha sido comprometida y entre las armas que aparecen citadas por el Comité de Ciencias de la Defensa está el sistema avanzado de misiles Patriot, el sistema de defensa de misiles balísticos Aegis, los cazas F/A-18, el V-22 Osprey y el helicóptero Black Hawk. En la lista también se cita el sistema armamentístico más caro jamás construido: el avión F-35, que acabará costando más de 1,4 billones de dólares.

Según relata el Post, el Comité de Ciencias de la Defensa, un reputado grupo formado por expertos civiles y gubernamentales, no acusa a China de robar los diseños. Sin embargo, funcionarios del Ejército y cargos de la industria armamentística con conocimiento de las intromisiones dicen que la gran mayoría fueron parte de una campaña cada vez más amplia de espionaje chino contra compañías de defensa y agencias gubernamentales norteamericanas.

El texto del diario de Washington no especifica el alcance o el momento de los robos informáticos ni indica si afectaron a redes informáticas del Gobierno de EE UU o a alguna de las empresas que tienen contratadas o subcontratadas. China se encuentra en proceso de modernizar su Ejército y desarrollar sus sistemas de defensa. El régimen chino está haciendo una copiosa inversión en cómo superar la ventaja militar norteamericana y las violaciones que infringe en su tecnología le proporcionarían información a la vez que debilitan al Ejército de EE UU.

El sistema de misiles Patriot, el sistema de defensa de misiles balísticos Aegis, los cazas F/A-18, el V-22 Osprey y el helicóptero Black Hawk, así como el sistema armamentístico más caro jamás construido: el avión F-35, que acabará costando más de 1,4 billones de dólares, están en la lista de armas infiltradas

El pasado mes de enero, el mismo comité que ahora ha informado de los ciberataques advertía de que el Pentágono no estaba preparado para enfrentar un conflicto de guerra cibernética a gran escala. A su vez, un documento clasificado del espionaje aseguraba en febrero que China era sin lugar a dudas el país que de forma más activa estaba dedicado a robar propiedad intelectual de compañías norteamericanas.

El Gobierno chino insiste en que no realiza ningún acto de ciberespionaje y que son sus instituciones las que son asaltadas por EE UU. “Es un tema que surge en cada reunión con nuestra contrapartes chinas y estoy seguro de que estará sobre la mesa cuando el presidente se reúna con Xi a principios de junio”, ha declarado hoy martes Carney a la prensa a bordo del Air Force One.

The Washington Post informa de que, de forma privada, muchos altos cargos del Pentágono se sienten “frustrados por la amplitud de la escala de ciberataques que sufren los contratistas de defensa que manejan información altamente clasificada”. Entre los responsables que han expresado sus quejas se encuentra el general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor Conjunto, y el general Keith Alexander, director de la Agencia Nacional de Seguridad. “En muchos casos no saben que han sido asaltados por piratas informáticos hasta que el FBI llama a su puerta para informarles”, escribe el Post citando a un alto cargo militar que no aporta su identidad. “Esto supone miles de millones de dólares de ventaja para China ya que se ahorran hasta 25 años de desarrollo e investigación". "Es una locura”, finaliza.