Juan Guaidó desconoció el gobierno de Maduro y se proclamó presidente "encargado".

El fiscal, aliado del chavismo, ha pedido al Tribunal Supremo de Justicia, uno de los brazos del régimen, que prohíba salir del país al jefe de la Asamblea Nacional, así como hacer transacciones de bienes y que se le bloqueen sus cuentas bancarias como parte de una investigación preliminar contra el líder de la oposición.

“La única respuesta es represión y persecución”, ha contestado Guaidó tras conocerse la nueva arremetida del Gobierno. “Vemos con mucho dolor cómo casi 40 venezolanos han sido asesinados en menos de una semana, niños secuestrados por una dictadura que no entiende que su tiempo ha terminado”, agregó.

Saab ha explicado en rueda de prensa que desde el 23 de enero, cuando Guaidó se declaró mandatario interino, "se han suscitado hechos violentos, pronunciamientos de Gobiernos extranjeros y el congelamiento de activos de la República, lo que implicaría la comisión de delitos graves que atentan contra el orden constitucional".

Por todo ello, ha decidido abrir una investigación preliminar contra Guaidó y, para asegurarla, ha solicitado al Supremo que apruebe tres medidas cautelares: prohibición de salida del país, bloqueo de activos y enajenación de bienes.

Las medidas cautelares no incluyen su detención, algo con lo que el propio Guaidó ha especulado en los últimos días. El también opositor Leopoldo López fue arrestado y condenado a casi 14 años de prisión por incitar a la violencia durante las revueltas contra el Gobierno que encabezó en 2014.

Guaidó se autoproclamó "presidente encargado" en respuesta a la decisión de Maduro de iniciar el 10 de enero un segundo mandato que ni la oposición venezolana ni gran parte de la comunidad internacional reconocen porque consideran que se basa en unas elecciones presidenciales, las del 20 de mayo, no democráticas.

El jefe del Parlamento ha fijado como hoja de ruta cesar la "usurpación del poder" y crear un gobierno de transición que conduzca a la celebración de unas elecciones "libres". Estados Unidos, Canadá y la mayoría de los países de la región le han reconocido como "presidente encargado" y le han ofrecido su apoyo en esta "transición democrática".