• Emergencia por el huracán Otto

Hace rato no veía tan chimados a los enemigos del presidente Solís

Por Arturo Gudiño Briceño. Hace rato no veía tan chimados a los enemigos del presidente Solís, como los he visto durante la emergencia provocada por Otto. Antes de que el ciclón golpeara al país, cuando se dio la alarma y el mandatario se puso al frente de la emergencia lo trataron de ridiculizar y se rieron de él, algunos lo calificaron de payaso, otros, entre ellos un ex embajador de Laura Chinchilla se dejó decir en twitter que después de que entregue el Gobierno podría dedicarse a presidente la CNE.

Arturo Gudiño Briceño es periodista.

Cuando el ciclón llegó, afortunadamente, y en buena medida gracias a la seriedad con que el presidente Solís se tomó el asunto, se había logrado evacuar a sitios seguros a más de 6.500 personas. Pese a ello, una decena de costarricenses murieron, entre ellos niños, y miles perdieron todo o parte de sus propiedades o enseres.

Sin embargo, nadie puede negar que el presidente Solís enfrentó como un estadista la emergencia del ciclón. Claro está que el presidente ni las autoridades pueden hacer magia. Hubo vidas que no se pudieron salvar y también hubo lugares, como Upala, donde la normalidad no ha podido regresar tan rápido como sus habitantes quisieran, y donde hay tristeza, frustración, dolor y cólera. Y mucha de la cólera viene por la incompetencia de un alcalde que se dedico a hacer politiquería en vez de ponerse a trabajar.

Pese a todo, el Gobierno ha respondido, envió a su segunda vicepresidenta a dirigir la operación a ese golpeado cantón. Y sabemos que doña Ana Helena es una mujer de armas tomar.

Pero, los enemigos del presidente Solís, siguen destilando rabia por la manera en cómo ha enfrentado el desastre natural.

Algunos medios de información, se han dedicado a buscar pelos en la sopa. Los políticos profesionales, que no perdonan no haber podido seguir con sus negocios al amparo del poder a partir de mayo del 2014 y continuar sus "trocherías", le siguen disparando al presidente.

Para ello utilizan todas sus baterías y también algunos tontos y tontas útiles que se ejercitan tanto que hasta el cerebro se les arratonó y al no poder pensar con claridad se dedican a grabar disparates desde sus 4x4, desde la mismísima Upala, pero sin una gota de barro en sus ropas deportivas a la última moda y sus uñitas bien pintaditas y retando al presidente porque "no le tienen" miedo, olvidando que al presidente nadie le tiene miedo, porque si algo le caracteriza es que es todo un caballero.

Entonces, al presidente se le tiene respeto, o se le apoya por la encomiable labor en esta crisis o se le repudia por razones politiqueras y pensando en las elecciones y no en la gente que necesita de la solidaridad de todos nosotros.